Manejar eficientemente el cultivo del arroz, sobre todo durante los procesos de fertilización y abonado, son las principales recomendaciones para lograr una buena cosecha. (Inserto) Walter Hernández, de Sabina Agroindustrial.

Recomendaciones para un buen cultivo de arroz

Nitrogenización es uno de los mayores elementos de cuidado María Antonia López M. [email protected] El cultivo del arroz, pareciera no ser muy exigente. No obstante, al igual que otras plantaciones el cuidado recae fundamentalmente en la eficiencia del manejo. Estudiosos del grano recomiendan que los procesos de fertilización y abonado sean muy exigentes. Se deben […]

  • Nitrogenización es uno de los mayores elementos de cuidado

María Antonia López M. [email protected]

El cultivo del arroz, pareciera no ser muy exigente. No obstante, al igual que otras plantaciones el cuidado recae fundamentalmente en la eficiencia del manejo.

Estudiosos del grano recomiendan que los procesos de fertilización y abonado sean muy exigentes.

Se deben tener en cuenta las aplicaciones correctas de sulfato amónico, superfosfato y el sulfato potásico, aunque a veces este último es suprimido por los productores; otros por el contrario prefieren el proceso de nitrogenado.

También se utilizan abonos foliares en los herbicidas para evitar que la planta se deprima.

Otro elemento importante es la aplicación de sulfato de cobre, el cual reduce las posibilidades de creación de algas, además es buena una aplicación de urea.

Camilo Somarriba, Ingeniero Agrónomo, explicó que la fertilización nitrogenada debe ser cuidada de tal manera que se obtenga mayor número de tallos por unidad de área.

Algunos estudios indican que el arroz se pone amarillento por falta de nitrógeno, para ello a veces se recomienda cerrar la entrada de agua a la parcela y una vez que se escurre se cierra la salida, hasta en ese momento se aplica el nitrato.

El nitrato debe aplicarse según las necesidades de la parcela para evitar daños en el cultivo que pueden reducir la producción.

Mientras tanto, la mayor parte de los fertilizantes son absorbidos por las raíces antes que empiece la fructificación de la planta.

Somarriba destaca que “deben tener cuidado con el uso de los productos químicos para controlar las pestes agrícolas los cuales muchas veces pueden hacer daño a la panícula y pueden disminuir los rendimientos”.

Una vez que ya se ha sembrado con el sistema de riego es sumamente necesario tener cuidado con los niveles de agua, en los primeros días debe ser superior a la planta, pero en la medida que va creciendo es necesaria la reducción de la inundación.

Cuando empieza a granear se debe suspender el riego y probar la madurez del mismo mordiendo con los dientes hasta que tenga suficiente consistencia.

Pero si el proceso es de secano es necesario cortar la entrada de agua y dejar que el suelo llegue a secarse en mayor o menor grado de esa manera se controlan las malezas y preparar la planta para la fructificación.

Somarriba añadió que para mejorar el cultivo los productores se han dedicado a obtener nuevas variedades.

“Muchas de las variedades se han estado utilizando por 10 a 15 años en el campo de los productores sin ninguna atención técnica y se ha logrado degenerar las variedades considerándose que una nueva permite aumentar los rendimientos y reducir los costos significativamente”, explicó Somarriba.

Cuando se logra obtener una variedad donde el grano es más entero, los precios en el mercado tienden a mejorar y éste a su vez es un factor determinante para continuar eligiendo tal o cual tipo de grano para cosechar.

DESPUES DE LA RECOLECCION

Una vez que termina la cosecha, es necesario recoger el rastrojo y realizar el “tangueo” que consiste en mover el barro con unas ruedas especiales

Pero también es deber del productor tecnificado utilizar maquinaria de bajo costo.

En el país, la marca de equipos Sabina Agroindustrial oferta maquinaria confeccionada en Nicaragua, cuyo ahorro significa el 40 por ciento contra una importada del extranjero, explicó Walter Hernández funcionario de dicha empresa.

Añadió Hernández que han presentado varias alternativas a los productores, los grandes tienen opción de adquirir equipos que operan de forma individual, pero a los pequeños o medianos productores les han diseñado uno cuyo valor es más accesible.

Tanto es así que un equipo individual está valorado hasta en 120 mil dólares, mientras uno integrado para pequeños productores puede rondar los 4 mil dólares.  

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