No limites tu existencia

Estimada Psicóloga:Quiero felicitarla por sus consejos. El motivo de la presente es porque estoy sintiendo sensaciones que me asustan un poco y necesito ayuda. Tengo 17 años y ando con un muchacho de 16, lo amo muchísimo, él me respeta, pero siento que lo deseo mucho, me da miedo porque cada vez es más. Cuando […]

Estimada Psicóloga:
Quiero felicitarla por sus consejos. El motivo de la presente es porque estoy sintiendo sensaciones que me asustan un poco y necesito ayuda.

Tengo 17 años y ando con un muchacho de 16, lo amo muchísimo, él me respeta, pero siento que lo deseo mucho, me da miedo porque cada vez es más. Cuando me acaricia siento que me quemo, deseo tanto tenerlo. Sé que soy muy joven y si tengo relaciones sexuales voy a defraudar a mi mamá.

Hemos conversado de esto y él dice que si va a tener relaciones será con alguien especial a quien él quiera, no sé si estaremos preparados para eso, pero me siento muy desesperada porque lo deseo tanto, tal vez sea por el gran amor que le tengo, aunque no estoy segura si deba perder mi virginidad con él, por favor ayúdeme.

Respuesta:

Es injusto pensar que nuestra existencia y reconocimiento esté reducido a un himen, a todo ese culto que se le hace a la virginidad, a todos esos prejuicios que se han construido acerca del significado de ésta. Es injusto porque cuántos de esos conceptos sociales han ido minando y deteriorando la autoestima de muchas niñas, adolescentes, y mujeres que han perdido esa tan “preciada virginidad” en relaciones abusivas, dolorosas y traumáticas, en relaciones donde el chantaje y la manipulación han predominado. ¿Es entonces justo pensar que para todas estas personas, seres humanos, mujeres, su vida ha dejado de tener valor e importancia?

Hago esta reflexión basándome en tus palabras para decirte que lo mejor de vos misma, es tu existencia, toda tu vida, todo tu cuerpo desde las hebras de tus cabellos hasta las uñas de tus pies.

Porque estás viva y tenés sensaciones es que estás experimentando todo eso, porque a nuestro cuerpo no lo vamos a poder engañar nunca, él vibra, él se expresa porque está vivo, pero la mejor y más segura entrega se hace cuando también entra en juego el corazón. Estás amando, estás experimentando sensaciones agradables y esto le sucede a toda persona que es capaz de amar con la fuerza con que lo estás haciendo.

Pero como en todo proceso personal siempre están influyendo los conceptos, mensajes y aprendizajes interiorizados, ya apareció la culpa mucho antes de que hayas tomado una decisión. Detenerse a pensar antes de actuar implica ser capaz de discernir entre lo que soy capaz de manejar con responsabilidad y madurez asumiendo todo lo que esto implica, o dejándome llevar por los deseos sin medir las consecuencias que esto pueda traerme, más que en lo que puedan decir y pensar los demás.

Es muy importante y sano que ambos lo hablen y se den cuenta de cuánto son capaces de asumir, y que vos misma seas capaz de tomar tus decisiones cualesquiera que estás sean sin culpas, sin miedos, solamente que debes estar clara que éstas deben ser preferiblemente aquellas que te causen menos dolor o pérdidas, más bien con la tendencia hacia las que te generen mayores ganancias y seguridad.

Nadie más que vos ahora sabe lo que querés para tu vida, ahora y siempre la decisión final es tuya.

Vos sos valiosa porque existí, sos importante por todo lo que sos capaz de hacer, construir, sentir y vivir y todo esto es lo que le da sentido a la vida.

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