Déjame besar el dulce néctar,
de tus labios.
Sentir el más suave y delicioso
Sabor de tus besos de miel.
Déjame navegar en el mar de
tu cuerpo y de tu ser
para mostrarte la inspiración
de mi pasión,
y regalarte el caudal de
sentimiento que gobierna mi frágil
y pobre corazón.