- Cuatro niños rescatados por Mifamilia y trasladados a un hogar sustituto porque languidecían de hambre en un barrio de Juigalpa
- Procuraduría departamental de Justicia advierte que si comprueban culpabilidad de los padres podrían procesarlos por el delito de exposición de personas al peligro
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL / [email protected]
Una tragedia envuelve a cuatro niños, que en estado de desnutrición fueron rescatados por el Ministerio de Mi Familia (Mifamilia) debido a que sus vidas corrían peligro, por el estado de pobreza en que viven sus padres: Julio César Duarte López y María Lourdes Centeno Córdoba, los que podrían ser acusados por el delito de exposición de personas al peligro.
Los hermanos, Bismarck de 7 años, Walter de 4 y la pequeña Rumilda Duarte Centeno de un año, junto con su primo Alexis Duarte de 4 años de edad, fueron encontrados físicamente muy débiles, en su casa de habitación, ubicada en el Barrio “Padre Miguel Gonfia Lazari”, de la ciudad de Juigalpa.
Según Aleyda Ríos, técnica de Mifamilia, los pequeños fueron descubiertos desprotegidos en una vivienda, donde se mantenían completamente solos, ya que sus progenitores, originarios de Jinotega, se mantienen trabajando.
MIFAMILIA CONSTATA E INVESTIGA CASO
La técnica de Mifamilia refirió a LA PRENSA que al llegar al lugar constataron el estado de desnutrición de los niños, a tal punto que el mayor de siete años, Bismarck, no podía hablar y la menor de un año, Rumilda comía suciedades.
Explicó que encontraron el fogón apagado y en la humilde vivienda ni trastes de cocina había. “Eso daba lástima, el fuego estaba sólo en cenizas, ni se miraba rastro que habían cocinado ahí. Por eso, al ver que los niños corrían peligro y de acuerdo a las averiguaciones que hemos hecho, nosotros decidimos rescatar a los menores”, sostuvo.
Indira Morales, coordinadora del equipo técnico de Mifamilia, expresó que los pequeños inmediatamente fueron atendidos en el Hospital “Asunción”, donde los tuvieron alrededor de diez a quince días internados, por presentar segundo y tercer grado de desnutrición, luego fueron trasladados a un hogar sustituto, mientras el caso se resuelve.
ORIGINARIOS DE JINOTEGA
Al parecer, Alexis Duarte, uno de los más afectados por la falta de alimentación en su vivienda, fue regalado al esposo de Centeno, Julio César Duarte Córdoba, por una hermana de él, aunque Mifamilia investiga el caso, pues estas personas son de la comarca Santa Teresa, jurisdicción de Jinotega y solamente tienen tres años de vivir en Juigalpa.
La delegada de Mifamilia, Melania Araica, aseguró que los niños fueron trasladados al Ministerio de Mi Familia, de Managua, e hizo un llamado a los familiares de Duarte Centeno, que se presenten a esas oficinas para entregárselos, porque a los padres biológicos no se los piensan regresar.
Aurora Amador, procuradora departamental de Justicia, expresó que si comprueban responsabilidad de los padres biológicos en la desnutrición de sus niños, podrían ser acusados ante el Juzgado Local del Crimen, por el delito de exposición de personas al peligro.
LOS «PROTEGÍAN» HAMBRIENTOS
En la vivienda, que carece de puertas y donde se encontraban los menores, la madre colocó un letrero en el cual se leía: “Por favor no tocar a los niños”, hecho que confirma la progenitora María Lourdes Centeno y justifica que lo hizo porque los vecinos maltrataban a los pequeños.
Pese a las revelaciones de Mifamilia, la madre de los pequeños niega que sus hijos estaban en estado de desnutrición.
Centeno trabaja echando tortillas en el mercado municipal para poder subsistir al lado de su familia. Según asegura tanto su esposo como ella, antes de irse a laborar les dejaban comida a sus hijos y que regresaban a las cinco de la tarde a la casa. “Lo que dice Mifamilia es mentira, yo no sé de dónde sacan eso. Quiero que me regresen a mis hijos”, dijo la señora angustiada.
Pese a que la señora se ha presentado a MiFamilia varias veces, para que le regresen a sus hijos, no les han sido devueltos hasta que esta instancia, junto con la Procuraduría, determinen si los padres son culpables de la desnutrición de los pequeños.