- Milicianos de la opositora Alianza del Norte sostienen que hicieron retroceder las posiciones del Talibán gracias a apoyo aéreo estadounidense
- El 70% de habitantes de tres
grandes ciudades afganas ha
huido de sus casas
AFP
ISLAMABAD.- La oposición afgana dijo haber avanzado en el norte de Afganistán, por primera vez desde que comenzaron los bombardeos estadounidenses contra las líneas del frente Talibán, mientras aumentaban las víctimas civiles afganas.
Uno de los principales jefes de la oposición, Mohammad Atta, explicó a la AFP que sus fuerzas habían lanzado una ofensiva hacia la región de Keshendé, en el valle de Dara-i-Suf (provincia de Samangan, norte), a unos 70 km al sur de la estratégica ciudad norteña de Mazar-i-Sharif, en poder de los Talibán.
“Los estadounidenses no dejaron de bombardear (a los talibán). Nos fue bastante útil”, precisó Atta, e indicó que sus fuerzas ocuparon 4 aldeas, lo que no pudo ser confirmado de fuente independiente.
Pero la ONU confirmó el miércoles nuevos errores de puntería de las bombas estadounidenses, que el lunes de noche alcanzaron una aldea cercana a la ciudad de Herat (oeste), así como una mezquita dentro de un campo militar en los alrededores de esta ciudad.
El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró que la campaña militar continuará mientras continúe en libertad el principal sospechoso de los atentados del 11 de septiembre, el saudita Ossama Bin Laden, que hace 5 años declaró una guerra santa contra Estados Unidos para obligarlo a abandonar Arabia Saudita, donde tropas estadounidenses permanecen estacionadas desde la guerra del Golfo, en 1990.
Mientras la Alianza del Norte reivindicaba un pequeño avance hacia Mazar i Sharif, los comandantes del frente opositor al norte de Kabul seguían quejándose de que los bombardeos estadounidenses eran insuficientes para permitir que sus combatientes avancen, dado que están en inferioridad numérica y de armamentos con respecto a la milicia Talibán.
Los Talibán, pertenecientes a la etnia mayoritaria pastún, concentraron unos 6,000 efectivos en montañas loca-lizadas a 50 kilómetros al norte de Kabul.
MÁS CIVILES MUERTOS
Las víctimas civiles de los bombardeos norteamericanos siguen aumentando, según fuentes independientes. Abdul Maruf, de 28 años, integrante de un grupo de refugiados, informó que bombas estadounidenses mataron a por lo menos 20 civiles en un convoy de refugiados que huían de la ciudad meridional de Tirin Kot, el domingo.
“Cuando comenzó el bombardeo, la gente entró en pánico y corrió por doquier para protegerse”, afirmó. “Tras el bombardeo sólo había polvo porque los techos y paredes de nuestras casas de barro se derrumbaron y mucha gente quedó atrapada”.
Tras el bombardeo inicial, 25 personas decidieron huir en un remolque amarrado a un tractor, pero fue alcanzado en un segundo ataque, y 20 personas murieron, incluidos por lo menos 4 niños.
CRUZ ROJA: ‘RESPETEN A CIVILES’
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió este miércoles a todas las partes en conflicto en Afganistán —Estados Unidos y Gran Bretaña, los Talibán, y la Alianza del Norte— que respeten los derechos de los civiles.
En un comunicado difundido en Ginebra, el CICR pidió que “las personas que no participan en las hostilidades sean tratadas con humanidad en todas las circunstancias”.
La portavoz de la ONU, Stephanie Bunker, informó sobre la huida de más del 70% de la población de las principales ciudades de Herat, Jalalabad y Kandahar.
Empleados extranjeros de grupos humanitarios establecieron un campo de selección para 4,000 refugiados en Killi Faizo, Pakistán, cerca del paso fronterizo de Chamán, para permitir que los heridos y los más necesitados puedan salir de Afganistán y seguir camino hacia otros tres campamentos más lejanos.
Unos 60,000 refugiados lograron burlar a los guardias fronterizos paquistaníes desde los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos.