Janelys Carrillo Barrios [email protected]
El excelente comportamiento y la falta de antecedentes delictivos, entre otras cosas, fueron determinantes para que Marisol Madriz Silva alcanzara los beneficios de liquidación de pena y condena condicional, por órdenes del Juez Séptimo de Distrito del Crimen de Managua, Sabino Hernández.
Madriz Silva fue condenada a tres años de presidio, seis meses de arresto y multa de 100 córdobas por los delitos de falsificación de documentos públicos e infidelidad en la custodia de los mismos.
Tales delitos los habría cometido cuando, siendo funcionaria de la Dirección de Migración y Extranjería, según la Policía extendió cédulas de residencia para extranjeros a cambio de mil dólares en unos casos y de 7,000 dólares en otros.
En su momento, Madriz Silva admitió que en octubre de 1998 elaboró una cédula de residencia a nombre de Moisés Ceballos, aunque aclaró que después ponchó (invalidó) el referido documento.
DISCIPLINADA Y ESTIMULADA
Para liquidar la pena y conceder condena condicional a Madriz Silva, el juez Hernández tomó en cuenta la evaluación que le remitió la cárcel La Esperanza, la cual menciona que la joven se integró a las labores propias del régimen carcelario, mostró buena disciplina y hasta recibió cartas de estímulo por su comportamiento.
No obstante, por dos años y medio, los días 16 de cada mes, la joven deberá reportarse ante el juez Hernández, ejercer un oficio o profesión en el sector privado y abstenerse de visitar lugares donde se ingieran bebidas alcohólicas y se practiquen juegos de azar.
La resolución emitida por Hernández explica que si bien Madriz Silva sólo cumplió seis meses y 15 días de prisión efectiva, ese período se tradujo en 14 meses y 24 días por el abono legal que se le computó debido a que estando en prisión se integró a las labores del penal. En esas circunstancias, un día de prisión equivale a dos. La decisión del judicial fue avalada por la Procuradora auxiliar penal, Iris Valverde.