- Fracaso puede perjudicar el programa marciano de la NASA
Andrew BridgesAP
PASADENA, CALIFORNIA, EE.UU.- Si Marte no está embrujado, como dicen medio en broma y medio en serio algunos expertos del programa espacial, una sonda de la NASA concluirá el martes un viaje de seis meses a lo largo de 460 millones de kilómetros para colocarse en órbita en torno del planeta rojo.
Su misión consiste en trazar la topografía del planeta para detectar minerales, elementos y depósitos congelados de agua en la superficie polvorienta.
Para la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, la misión 2001 Mars Odyssey es un nuevo capítulo en su programa para explorar los misterios del planeta como también una prueba sobre la capacidad de la agencia.
Las dos últimas naves espaciales que la NASA envió a Marte fracasaron y la NASA se vio obligada a reducir lo que había sido un plan de exploración mucho más ambicioso.
“La misión tiene la intención de redimirnos’’, dijo David Spencer, director de la misión de 297 millones de dólares.
“Tuvimos un par de fracasos notorios, pero nos estamos recuperando. Esta misión será un éxito”. Si no lo es, la NASA podría pagar un precio elevado.
“Podrían eliminar la próxima serie de misiones hasta que termine la guerra contra el terrorismo’’, dijo Howard McCurdy, profesor de la American University que ha atestiguado como experto sobre la NASA ante el Congreso. “Tenemos que financiar la seguridad, y los programas fallidos son una buena fuente de ingresos’’.
Desde mucho antes del lanzamiento de Odyssey el 7 de abril, los miembros de la misión han resaltado la dificultad que implica enviar robots exploradores a Marte, un lugar que algunos de ellos consideran “embrujado”.
Menos de un tercio de las 30 misiones enviadas a ese planeta desde 1960 ha tenido éxito. Algunas se estrellaron contra la superficie y otras se perdieron en el camino.
Los fracasos más recientes fueron los dos de 1999 —el Climate Orbiter y el Polar Lander—, que obligaron a la NASA a reestructurar su programa marciano.
“Espero que podamos transmitir el mensaje de que Estados Unidos sigue adelante y que podamos seguir haciendo cosas que no puede ningún otro país’’, comentó Ed Weiler, director del programa científico espacial.
Si no se interpone el “embrujo” marciano, deberá reaparecer 20 minutos después, y en otra media hora los ingenieros de la misión podrán determinar si la sonda ha empezado a orbitar el planeta.
LA REALIDAD IMITA AL CINE
La sonda, a la que se le dio el nombre conmemorando la película de Stanley Kubrick ‘’2001: A Space Odyssey’’, dará una vuelta a Marte aproximadamente cada 20 horas. Ese período se irá reduciendo gradualmente a medida que la nave entre en la atmósfera marciana.
La resistencia del tenue manto rico en anhídrido carbónico que envuelve el planeta se aprovechará para ir reduciendo la velocidad de la sonda.
Ese período concluirá a fines de enero, cuando Odyssey dará vuelta a Marte cada dos horas, a unos 400 kilómetros de la superficie del planeta, y a partir de entonces empezará a trazar minuciosamente su topografía.
En la Internet: http://mars.jpl.nasa.gov