- 50,000 nuevos afganos cruzaron la frontera desde el último mes
AFP
QUETTA, PAKISTÁN.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) volvió a pedir este lunes a Pakistán que abra sus fronteras a los refugiados —15,000 de los cuales están bloqueados en el lado afgano de la frontera, en Chamán—cerca de la ciudad paquistaní de Quetta.
Pakistán rechazó el llamamiento del ACNUR. El portavoz del ministerio paquistaní de Relaciones Exteriores, Riaz Mohamad Jan, respondió que Pakistán seguirá ayudando a los “más vulnerables de entre ellos” pero que de otra manera, sólo los agfanos que dispongan de “documentos válidos” podrán entrar en Pakistán.
“Hemos dicho y repetido que tenemos ya tres millones de refugiados afganos en Pakistán”, agregó y precisó que otros 50,000 más lograron cruzar la frontera desde el inicio de la crisis actual.
“No podemos asumir la afluencia masiva de refugiados”, subrayó. El domingo también hubo incidentes violentos cuando un grupo de alrededor de 600 refugiados trató de pasar por la fuerza a pedradas. Los guardias paquistaníes dispararon al aire para restablecer la calma.
El número de refugiados que llegan a la zona de Chamán ha aumentado de manera muy significativa en los últimos días, con la intensificación de los bombardeos estadounidenses contra Kandahar, feudo de los talibán.
Unos 750 refugiados afganos cruzaron el lunes a la fuerza la frontera de Pakistán en Chamán (oeste), después de enfrentarse a la policía fronteriza, según fuentes militares paquistaníes. Los refugiados lanzaron piedras antes de romper las alambradas y sobrepasar a las fuerzas de policía en dos puntos de ese puesto fronterizo.
“Docenas de mujeres y niños están en una situación crítica”, dijo un guardia a la AFP, precisando que “no hay agua, ni alimentos o medicamentos. Si no se les ayuda, podrían morir a causa de esta crisis”.