- Riesgo es alto por el gran tráfico de cartas que vienen de Estados Unidos, que equivale al 80% de cinco millones que se reciben
- Coordinan medidas con el Minsa en caso de encontrarse alguna carta sospechosa
Noel Hernández Ramos [email protected]
El temor de identificar un sobre “sospechoso” que contenga la bacteria del ántrax, se apoderó de los trabajadores de Correos de Nicaragua, que desde el sábado pasado incrementaron las medidas de seguridad a las que normalmente están habituados.
Los 80 trabajadores del área de operaciones que tramitan los envíos nacionales e internacionales se mantienen en alerta por el riesgo que tiene la manipulación del correo postal, utilizado en Estados Unidos, para propagar la bacteria del ántrax.
Javier Pérez Wong, gerente de Operaciones de Correos de Nicaragua, manifestó que el país es altamente propenso a ese tipo de peligro, puesto que el 80 por ciento de las cinco millones de piezas que manipula esta empresa son exportadas e importadas de Estados Unidos.
Sin embargo, dijo que los trabajadores tienen más cuidado con los paquetes mal encaminados cuyo destino u origen son los Estados Unidos y que por equivocación vienen a Nicaragua.
CONTACTOS CON EL MINSA
Pérez explicó que Correos de Nicaragua ya estableció contactos con el Ministerio de Salud (Minsa) para llamarlos cuando se presente algún síntoma o caso sospechoso, para lo cual se evacuarían inmediatamente las instalaciones.
Por el momento, se indicó a los trabajadores cómo deben manipular los envíos con sospechas de bacterias biológicas o sustancias nocivas a la salud.
“Nosotros les indicamos, incluso, cuáles son los síntomas del ántrax y lo que deben hacer al momento de presentarse estos casos, además, les indicamos con quién deben comunicarse para tomar las medidas correspondientes”, agregó el funcionario.
Normalmente los trabajadores utilizan mascarillas de protección, pero éstas eran utilizadas sobre todo en la apertura de los sacos donde se depositan las cartas.
Ahora se están distribuyendo mascarillas y guantes (de lona y quirúrgicos), en todas las secciones de Correos a nivel nacional, para que todos los operadores tengan cuidado con los envíos, explicó Pérez.
TRABAJAN BAJO PELIGRO
Santos Gómez, jefe de sección de Procesamiento de Correos de Nicaragua, nunca pensó que su trabajo se convertiría en una actividad de alto riesgo, desde que se enteró de que la bacteria del ántrax estaba siendo propagada a través de la correspondencia en EE.UU.
“Tengo temor, pero estoy tomando las medidas, protegiéndome lo más que puedo, poniéndome los guantes, las mascarillas, las pecheras, y evitar lo más posible la infiltración del polvo, porque los paquetes vienen bien deteriorados, y cuando uno los toca sueltan una especie de pelusa que puede ser algún virus”, expresó Gómez.
De igual manera Rosa María Cruz, supervisora de la sección, dijo que hay mucho temor por parte de los trabajadores, pero no es algo que se origina ahora, sino desde tiempo atrás, porque las piezas que vienen desde el exterior pueden traer consigo otras bacterias.
“El temor se ha intensificado, pero considero que cada uno de nosotros tomamos ciertas medidas aparte de las que toma la empresa. A modo particular, tengo cuidado al manipular el correo, lo volteo de tal manera que no lo roce, pero siempre hay peligro de contagio”, puntualizó.
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