Haroldo J. Montealegre
En un artículo titulado “Banic condonó cartera morosa” que se publicó en LA PRENSA del 12 de octubre, se afirma que en base a documentos en poder de este diario: “A publicaciones La Tribuna, propiedad de Haroldo Montealegre, a la que se le concedió un crédito sin garantía en 1998, por 966 mil 599 dólares, el Banco condonó el crédito principal hasta por 810 mil 364 dólares más intereses por el orden de 18 mil 356”.
No es cierto que el Banic haya otorgado un préstamo sin garantía a La Tribuna en 1998, y no es cierto que ésta no le haya pagado al Banic.
El gravamen prendario correspondiente al crédito otorgado a La Tribuna en 1998 se encuentra inscrito a favor del Banic bajo asiento registral número ciento treinta mil cuatrocientos cincuenta y nueve guión B uno (130,459-B1), páginas doscientos cuarenta y ocho a doscientos sesenta y cuatro (248/264), tomo setecientos cincuenta y siete guión B uno (757-B1), columna de inscripciones del Libro de Prenda Agraria o Industrial del Registro Público de esta ciudad de Managua.
Esto se puede constatar leyendo la propia escritura pública No.311 de mutuo prendario, autorizada en la ciudad de Managua el 31 de octubre de 1998 ante los oficios notariales del doctor Ronald Martínez Sevilla, quien fungía como representante legal del Banco nicaragüense.
Por otra parte lo puede constatar leyendo la escritura pública No. 17, denominada “Dación en pago, cancelación de adeudo y liberación de garantías”, hecha por la doctora Martha Ivania Maradiaga Sánchez el seis de julio del año 2001, en la que se refleja que La Tribuna S.A. dio en pago la garantía prendaria y no quedó debiendo nada al Banic.
Es imposible que alguien haya hecho una auditoría sobre la relación de La Tribuna con el Banic y que esta persona no haya revisado las escrituras que le dieron nacimiento y fin a la relación crediticia, lo que nos permite concluir que una de dos:
a) O la persona que supuestamente hizo la auditoría no la realizó a conciencia, o, b) Quienes pagaron por la auditoría estaban tan interesados en mentir con relación a La Tribuna, debido a inconfesables razones, que decidieron presentar como conclusión de la auditoría especies en relación a La Tribuna que se podía demostrar que eran falsedades basadas en documentos públicos como los arriba mencionados.