AP
KABUL, AFGANISTÁN.- Aviones norteamericanos lanzaron ayer nuevos ataques contra Kabul, en particular contra sus barrios septentrionales. Una intensa humareda se desprendió del lugar al tiempo que un apagón sumía la capital en la oscuridad.
Los nuevos ataques siguieron a informes de residentes de la zona, según los cuales los alrededores del aeropuerto de Kabul habían sido objeto de un ataque en horas de la madrugada, que dejó un saldo de un muerto y cuatro heridos.
Horas antes, el gobierno afgano había rechazado la “segunda oportunidad” ofrecida por el presidente norteamericano George W. Bush para entregar al sospechosísimo Ossama Bin Laden, dijo un alto funcionario.
A una pregunta acerca de la oferta de Bush, un funcionario del Talibán en Kabul dijo que la posición de la milicia islámica no ha cambiado.
“No lo entregaremos a Estados Unidos sin recibir pruebas fidedignas de su participación en actos terroristas”, dijo el mulá Khaksar Akhund, viceministro afgano del Interior. “Nuestra política se mantiene inalterable”.
La frase fue una respuesta a las declaraciones de Bush del jueves, en que el mandatario dijo que si la milicia islámica entregaba a Bin Laden y a sus hombres, Estados Unidos “reconsideraría” los ataques contra Afganistán.
“Ustedes tienen todavía una segunda oportunidad”, dijo Bush.
En su alocución semanal por radio, Bush dijo el sábado que los jefes afganos “no escucharon” su mensaje, y ahora “pagan por ello”.
Agregó que la campaña de aviones británicos y norteamericanos contra los objetivos militares del Talibán había cumplido sus objetivos.
“Hemos alterado la red terrorista dentro de Afganistán”, dijo Bush. “Hemos debilitado militarmente al Talibán. Y hemos dejado incapacitadas sus defensas antiaéreas”.
Los ataques de la mañana del sábado siguieron a una pausa en los bombardeos durante la mayor parte del viernes.