En Letra Pequeña

Fabián [email protected]

EN BANDEJA

Da risa ver cómo la dirigencia liberal se asusta de lo que pueda ocurrir al país si ganara el Frente Sandinista: se irían los taiwaneses y con ellos cien mil puestos de trabajo (¿de dónde habrán sacado esa cifra?), el córdoba caería hasta 30 por uno (tampoco sé cómo se llegó a esa conclusión) y Nicaragua sería colocada en la misma fila que Afganistán, Libia, Cuba e Irán, dicen a gritos en tono de Apocalipsis. Pero, si alguien es responsable de que exista la gran posibilidad de que el Frente Sandinista llegue al poder y con ellos las siete plagas de Egipto que anuncian, es el doctor Alemán y la cúpula que le allanó el camino mediante un pacto que puso la Presidencia al alcance de sus manos. ¡Matan el tigre y se asustan del cuero!

RESPONSABILIDAD

Yo no puedo culpar a los sandinistas de estar buscando el poder. Eso es lo que les corresponde como partido. Los grandes facilitadores de la campaña de Ortega son quienes rebajaron hasta el 35 por ciento la cantidad de votos necesarios para ganar en primera vuelta (justo el techo en que siempre se ha movido el voto duro sandinista), y quienes junto a los sandinistas se dieron a la tarea de repartirse las instituciones y a eliminar cualquier otra opción que no sean ellos dos. Así que si vamos a hablar de lo mal que le puede ir a Nicaragua con un gobierno sandinista, comencemos hablando de la cuota de responsabilidad que tienen los liberales para que esto suceda.

¿VOTO BLANCO?

Digan lo que digan las encuestas, el gran dilema que enfrentamos muchos, es por quién votar. Yo, honestamente, siento que votar por el FSLN o el PLC es lo mismo, porque al final se vota por el pacto, y ni el uno ni el otro va a cambiar esa estructura de poder que a pesar de todo el repudio que ha sufrido les ha dejado tan buenos resultados. ¿El voto en blanco? No sé. Sinceramente no sé. Como periodista, a título individual, me alegra no tener por quién votar, porque eso me permite coger distancia del fenómeno, pero como nicaragüense esta situación me provoca una profunda tristeza.

COLOR

A propósito, qué tristeza da ver cómo algunos periodistas y medios de comunicación que se manejaban con relativa independencia comienzan a tomar filas en uno y otro bando, olvidando que en este oficio que escogimos el nombre y la credibilidad son el principal capital que podemos tener. Y una vez que se coge color resulta muy difícil lavarlo.

LA CAPITAL DE LOS HOYOS

Se haya votado o no por él, todos esperábamos más de Herty como alcalde de Managua. Es que la indolencia con que se administró la Alcaldía desde la salida del doctor Alemán era tan grande que uno pensaba que cualquiera con un poco de esfuerzo e iniciativa podía mejorar las cosas. Sin embargo, transitar por la Managua de hoy es un calvario. Yo no recuerdo haber visto tantos hoyos. Y Herty sólo atina a culpar a la lluvia de su incapacidad. ¡Por favor! Como si no lloviera todos los años. Si la Alcaldía es un ejemplo en pequeño de lo que haría el Frente Sandinista en grande… ¡Dios nos libre!  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí