Los bombarderos estratégicos como el B-52 de la foto, toman parte en los ataques a bases terroristas y a objetivos militares en Afganistán. Los B-1B y los B-52 parten de la base de la isla Diego García y los B-2 de sus bases en Missouri, Estados Unidos.

EE.UU. en alerta

Miles de agentes policiales, del FBI y las instalaciones de telecomunicaciones, energía eléctrica, petróleo y gas, bancos, tecnología informativa y suministros de agua puestos en alerta Otros 15 misiles Tomahawk lanzados en segundo día de ataques Agencias WASHINGTON.- El secretario de Justicia de Estados Unidos, John Ashcroft, declaró el lunes que millares de agentes policiales, […]

  • Miles de agentes policiales, del FBI y las instalaciones de telecomunicaciones, energía eléctrica, petróleo y gas, bancos, tecnología informativa y suministros de agua puestos en alerta
  • Otros 15 misiles Tomahawk lanzados en segundo día de ataques

Agencias

WASHINGTON.- El secretario de Justicia de Estados Unidos, John Ashcroft, declaró el lunes que millares de agentes policiales, empresas y servicios públicos han sido advertidos de mantenerse en estado de máxima alerta “mientras ganamos esta guerra” contra el terrorismo.

Mientras suman 614 los detenidos en investigaciones antiterroristas, Ashcroft dijo que más de 18,000 unidades locales de administración de justicia y 27,000 vigilantes de seguridad empresarial han sido notificados de mantenerse en alerta tras los ataques militares de Estados Unidos a Afganistán, que el lunes entraron en su segundo día.

También fueron notificadas las instalaciones de telecomunicaciones, energía eléctrica, petróleo y gas, bancos, tecnología informativa y suministros de agua.

“He instruido a la administración federal de justicia que se mantenga en el máximo nivel de alerta”, dijo el funcionario en una conferencia de prensa. “Estamos tomando firmes precauciones y otras medidas adecuadas para proteger al pueblo norteamericano mientras ganamos esta guerra”, agregó.

El presidente George W. Bush permanecía en la Casa Blanca, mientras el vicepresidente Dick Cheney fue trasladado a un lugar que no se reveló, presumiblemente para que ambos líderes no estén en el mismo sitio si se produce algún desastre.

La Guardia Costera hizo su mayor despliegue de fuerzas de seguridad desde la Segunda Guerra Mundial, mientras que el FBI instó el domingo a las agencias policiales de todo el país a que se pusieran en el máximo nivel de alerta.

SEGUNDA OLEADA DE ATAQUES

El Pentágono confirmó que una segunda oleada de bombardeos se emprendió ayer sobre Afganistán, durante la cual se lanzó un total de 15 misiles crucero Tomahawk, disparados desde buques de la Armada de EE.UU.

Las operaciones desarrolladas ayer en territorio afgano. han incluido además la participación de cinco bombarderos B1 y B2, y 10 aviones de tipo caza.

Pese a las fuerzas de ataque desplegadas entre el domingo y el lunes, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ha reconocido que los ataques no van a producir una rápida victoria sobre el terrorismo y reconoció que el terrorista Ossama Bin Laden, el principal sospechoso de los atentados del 11 de septiembre, posiblemente esté aún vivo.

Según la evaluación de los objetivos alcanzados, del Departamento de Defensa, 31 puntos de la defensa Talibán podrían haber sido alcanzados en la jornada de ayer. Entre ellos: estaciones de radar, campos terroristas, sistemas de comunicación y pistas aéreas.

OTROS PAÍSES EN LISTA DE ESPERA

El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, John Negroponte, envió una carta ayer al Consejo de Seguridad en la que explicó que su país podría ampliar la guerra contra el terrorismo a otros países, sin especificar cuáles.

“Podríamos encontrar que nuestra defensa requiere de otras acciones que afectarían a otras organizaciones y otros estados”, dice la carta, lo que podría significar que Estados Unidos está preparando el terreno para realizar ataques contra grupos terroristas en Irak, Líbano y Siria y otros países que son identificados como refugio de terroristas.

Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, sugirió que existe un acuerdo entre Londres y Washington de no realizar acciones en otros lugares hasta que el problema de Afganistán esté resuelto.

“El acuerdo”, dijo Straw ayer, “es que los ataques militares están limitados a Afganistán”.

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