Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL/ [email protected]
Un ciudadano de aspecto campesino, de regular estatura, piel morena, pelo negro y crespo, fue muerto el domingo a eso de las 2:05 de la tarde de un balazo en la cabeza, que lo hizo caer boca abajo en la acera de la Iglesia La Merced media cuadra al sur.
José David Pastrán Mena, de 36 años, el ahora occiso, al parecer estaba llamando a la puerta de la casa de habitación del ciudadano norteamericano Kurt Praise, donde laboraba su mujer Lilliam Guillermina Alemán Cruz, de 33 años, con la cual procreó cuatro hijos.
Praise supuestamente salió disgustado y según un testigo sacó un arma de fuego de la bolsa trasera del pantalón e hizo el disparo que privó de la existencia a Pastrán Mena.
Lilliam Guillermina declaró que ella tenía sólo tres días de estar trabajando en la casa de Kurt Praise, quien es propietario de Reptiles de Nicaragua S. A., carretera Granada-Nandaime, en el kilómetro 50 y medio.
El hombre, que cayó boca abajo bañado en sangre, vestía un pantalón negro, una camisa del mismo color y una camiseta camuflada (por dentro), zapatos negros y calcetines azules.
Llorando la hoy viuda decía que no se explicaba por qué su patrón mató a su marido, indicando que no mediaron palabras al momento de los hechos.
Otra versión no confirmada, al mantener la Policía hermetismo en las informaciones, es que la esposa del presunto autor del disparo y la joven empleada intentaron detenerlo (a Praise) para que no matara al campesino, pero no pudieron evitarlo.