Michael Vanessa Jarquín, es una de los 40 niños con leve discapacidad, integrada a las escuelas regulares del país. A la par de ella está su amiguita, Anita Castillo.

Apertura de educación regular a discapacitados

Niños con leve discapacidad asisten a escuelas de educación formal Valeria González [email protected] Los niños del primer grado del Centro Escolar “Josefa Toledo”, ubicado en el barrio La Fuente, todas las mañanas celebran que su compañerita Michael Vanessa Jarquín, comparta un día más de estudio. Michael Vanesa —quien padece Síndrome de Down— tiene un lugar […]

  • Niños con leve discapacidad asisten a escuelas de educación formal

Valeria González [email protected]

Los niños del primer grado del Centro Escolar “Josefa Toledo”, ubicado en el barrio La Fuente, todas las mañanas celebran que su compañerita Michael Vanessa Jarquín, comparta un día más de estudio.

Michael Vanesa —quien padece Síndrome de Down— tiene un lugar especial en el corazón de sus compañeros. Ella el próximo mes cumplirá siete años.

En el aula, Michael tiene una amiguita inseparable, Ana Castillo Rojas, quien la auxilia en las tareas que deja la profesora Esther Alina González.

“A ella le ayudo para que haga la letra O y los palitos… también le pido que no se meta debajo de la mesa, porque ella se mete ahí… yo hago esto porque la quiero mucho”, dijo Anita.

La profesora González, manifestó que Michael ha experimentado un progreso casi extraordinario, ya que en estos momentos trata de expresarse verbalmente. Al inicio del año escolar sólo decía mamá, pero ahora puede decir pan, tomá, dame.

RETO A EDUCADORES

Agregó que trabajar con niños con leve discapacidad “no es fácil, pero es un reto como educadora”. Los logros de Michael se verán a largo plazo, ya que ella ha aprendido muchas cosas que no podía hacer, como el aseo.

Pero, no sólo la escuela regular ha sido una fuente de apoyo para Michael, sino que su propia familia, que a pesar de carecer de recursos económicos ha sabido apoyarla en su aprendizaje, comentó la maestra.

Michael, es una de los 40 niños con leve discapacidad, que asisten a los centros escolares regulares. Este proyecto es impulsado por la asociación de padres “Los Pipitos”, en coordinación con el Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD), además cuenta con el apoyo de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID).

CENTRO SE ABRE A NIÑOS CON DISCAPACIDAD

Los niños con leve discapacidad fueron ubicados con diferentes maestros, que presenten mayores condiciones para atender a este tipo de niños, expresó Mario Rojas Merlo, subdirector del centro escolar “Josefa Toledo”.

Este centro educativo es uno de los cuatro seleccionados a nivel nacional, para realizar el proyecto experimental de Inclusión de Niños con Leve Discapacidad a la Educación Formal.

DISCAPACIDAD NO ES LIMITANTE

“El proyecto pretende abrir el sistema educativo a todas las personas, porque todos podemos… el hecho de tener una discapacidad no es una limitante. Queremos que los niños con discapacidad se sientan integrados a la sociedad, a pesar de su impedimento físico o mental”, expresó Rojas, tras admitir que al principio sintieron temor de no llenar las expectativas del proyecto.

CUATRO CENTROS MODELOS

Elizabeth Ortega, miembro del equipo técnico de “Los Pipitos”, expresó que el Proyecto de Escuela Modelo no se podía realizar si en las escuelas no se incluía a niños con leve discapacidad. Este es un proyecto piloto.

“La idea es que cuando nosotros terminemos este proyecto, podamos irradiarlo a todo el sistema escolar regular. Tradicionalmente se ha pensado que un niño con deficiencia sólo puede educarse en una escuela especial, pero los niños con deficiencias leves pueden estudiar con los niños de su misma edad, sin ninguna dificultad”, expresó Ortega.

Señaló que el proyecto se está desarrollando en los departamentos de Jinotepe, Matagalpa, León y Managua. En cada centro escolar asiste un promedio de diez niños con leve discapacidad.

Indicó que una de las dificultades que enfrentan es la carencia de recursos económicos, para adquirir material educativo y realizar adecuaciones arquitectónicas para mejorar el acceso de los niños a las escuelas.

“Es necesario un ajuste curricular, el cual es fácil de hacer teóricamente, pero en la práctica es difícil enfocarlo hacia la diversidad”, señaló Ortega, tras señalar que a pesar de las dificultades económicas de los padres y de la discapacidad de los niños han logrado mantener la matrícula inicial.  

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