Denis está en lo justo

Edgard Rodriguez C. [email protected] He aprendido a apreciar a Norman Cardoze, no sólo por su indiscutible instrumental físico, sino por la excelente familia de la cual procede. Aún sin llegar a alcanzar la agudeza de Nemesio Porras o Henry Roa, en el manejo de la zona de strikes, Cardoze es un bateador de habilidad comprobada […]

Edgard Rodriguez C. [email protected]

He aprendido a apreciar a Norman Cardoze, no sólo por su indiscutible instrumental físico, sino por la excelente familia de la cual procede.

Aún sin llegar a alcanzar la agudeza de Nemesio Porras o Henry Roa, en el manejo de la zona de strikes, Cardoze es un bateador de habilidad comprobada dentro y fuera del país. Y siempre tiene sus pantalones en el sitio correcto.

Es el bateador que todo manager desea en el plato con la carrera del gane en tercera. Su nivel de eficacia es extraordinario. Desde 1995 hasta hoy, no ha habido un artillero tan productivo como Cardoze. Olvídese de lo mal que ha lucido en el fogueo.

A la hora del Mundial en China, nadie iba a preguntar cuánto bateó en el fogueo. El iba a estar de tercero en el line up. Es el más idóneo para ese puesto. Incluso, en la gira por Cuba, donde hubo un pitcheo más riguroso, él conectó el batazo más serio, un jonrón.

Pero objetivamente, Cardoze tiene varios años de estar conspirando contra sus propios intereses y ahora se afectó más. Un primer problema ha sido su indisciplina y no entendió nunca, el rol de importancia que juega para su equipo y el país.

Cardoze debería ser un jugador rumbo a niveles de idolatría. En lugar de eso, a muchos les causa animadversión. Un segundo problema es su tendencia a los tragos, la puerta que te lleva directo a las dificultades.

Este año se presentó excedido de peso a los entrenamientos y sin movilidad. Eso redujo su papel al de designado. Cuando el juego es tu trabajo, esas cosas no pueden pasar. Tu valor cae irremediablemente.

De acuerdo a lo que se nos explicó, su actitud no era la más conveniente en los entrenamientos. No hacía algunos ejercicios y Denis Martínez lo tenía “chequeado”. A eso agreguen su ausencia y podrán concluir que el timonel está en lo justo.

Tengamos la esperanza que Norman, que es joven aún, podrá revertir lo sucedido y ojalá comprenda que es un personaje que merece respeto, pero a la vez, debe respetar su trabajo y a sus seguidores.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí