Recuerdos de mi padre, Ramiro Sacasa Guerrero

Crisanto Sacasa Gurdián

Vienen a mi mente los recuerdos de mi padre, el Dr. Ramiro Sacasa Guerrero, el gran jefe de familia que dedicó su vida a su familia con todo amor y cariño abnegado. Desayunar, almorzar y cenar juntos nos unía cada día más. Los consejos que nos diera a cada uno de sus hijos nos hizo caminar por un camino recto, y es el día de hoy y nos sirven para tratar de ser lo más correctos posible. Jamás podré olvidar las noches de los viernes, cuando nos montaba en su carro y nos llevaba al autocinema, donde compartíamos gratos momentos juntos, así como támbien los sábados nos llevaba a León a la finca San Rafael “La Gallina”, donde nos enseñó a montar a caballo desde niños y a cuidar de la finca y del ganado.

Fue un padre ejemplar que supo enseñarnos a amar, a respetar a nuestros semejantes; fue hombre muy cátolico, y nos llevaba todos los domingos a misa. En las vacaciones o fines de semana largos nos íbamos al balneario de Poneloya, donde nos bañábamos en las mañanas en el mar y por la tarde jugábamos béisbol adultos y niños en la playa, a todos los que jugábamos nos dejó un recuerdo inolvidable. Hubo muchos días en que nos traía caballos a Poneloya para que pudiéramos montar, con los que gozábamos corriendo en la playa para al final de la tarde bañarnos en el mar y despues en la piscina. Al mediodía, después de almorzar, descansaba en su hamaca una hora y recibía a sus amigos, a quienes ayudó siempre en lo que le fue posible. Quiso a su Patria por la que luchó por todos los nicaragüenses, a pesar de haberse separado del antiguo liberalismo que estaba en decadencia por estar siendo usado por un tirano para su bienestar personal. Y en la casa solariega de Poneloya nace el movimiento Liberal Constitucionalista, que rescata la bandera del liberalismo, donde comienza una lucha a favor de la democracia, por lo que en innumerables ocasiones fue perseguido por el gobierno de los años 70.

En 1980, el movimiento Liberal Constitucionalista adquiere su personería jurídica y se comvierte en el Partido Liberal Constitucionalista actual, y lucha mi padre solo en el Consejo de Estado en esos años contra la peor tiranía que ha tenido Nicaragua. Nunca olvidaré todo lo que sufrió. Luchó por su patria hasta el último segundo de su vida.

Supo ser padre, amigo y guía, tanto, que 20 años después de su muerte lo seguimos llorando y extrañando, así como tambien los nicaragüenses que lo conocieron saben lo sola que dejó a su Patria.

Ramiro Sacasa Guerrero fue un liberal intachable, con ideales claros que siempre demostró, y luchó para que en Nicaragua pudiera haber libertad, paz, progreso y trabajo para todos los nicaragüenses.

Yo fui testigo de su lucha contra las tiranías más crueles que ha tenido Nicaragua y del dolor que éstas le causaron: desde invasiones de la Guardia Nacional a su casa de habitación, hasta las peores humillaciones y amenazas en la época del Frente Sandinista.

Descansa en paz, y que Dios te tenga en su gloria.

El autor es Administrador de Empresas.  

Editorial
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