La conexión Mathaba

Margarita Corté[email protected]

Daniel Ortega hábilmente se hace el desentendido cuando se le pregunta sobre sus relaciones con países y organizaciones identificadas como promotoras del terrorismo internacional. A las inquietudes de los periodistas sobre sus contactos con Libia y otros países y organismos reconocidos por sus andanzas antinorteamericanas, Ortega ha sido evasivo. Su equipo de publicidad ha tratado desesperadamente de desviar la opinión pública levantando cortinas de humo. Pero lo cierto es que no se puede ocultar el sol con un dedo, como tampoco puede obviarse que el mundo democrático concentrará todos sus esfuerzos en combatir al terrorismo internacional.

Ortega debería explicar al pueblo nicaragüense una serie de actuaciones y membresías que corroboran que el Comandante no ha cambiado nada y, por el contrario, ha profundizado su idealismo revolucionario. Muchas cosas prueban la profunda relación de Ortega con organizaciones de marcada concepción antinorteamericana y revolucionaria.

Ortega es, nada más y nada menos, un flamante miembro de la archirradical y antinorteamericana Mathaba, red internacional de la que el coronel Muammar Gadafi es el líder principal.

Ortega es un “Hermano” tan importante en la Mathaba, que hasta aparece en una foto reciente, levantando manos jubilosas con Gadafi, en la portada del sitio de Internet del propio Gadafi (http://www.qadhafi.org/News.html). El titular al pie de la foto no podía ser más elocuente: “Brother Muammar Al Qadhafi with Brother Daniel Ortega”.

La Mathaba es una poderosa organización radical, animada en ideas antioccidente, de corte izquierdista, que agrupa a la mayoría de grupos revolucionarios y guerrilleros de África, Asia, Latinoamérica y a movimientos ultraizquierdistas de Europa y Norteamérica. En la Mathaba tienen cabida organizaciones como las FARC-EP de Colombia, el Comité Revolucionario de Sudán, la Nación del Islam y muchas otras similares.

La Mathaba está comprometida en apoyar —con los recursos que fueran necesarios— a todos sus “Hermanos” en la lucha contra el “imperialismo”, basados en el principio difundido por Gadafi: “el socialismo no está muerto, todavía no ha nacido”.

Gadafi en sus discursos, en los encuentros con la “Hermandad”, ha llamado a rechazar a la OMC, al FMI, al Banco Mundial (en su lugar propone la creación de una banca mundial de la Mathaba Internacional). Ha “advertido” a Europa sobre qué proyectos este continente debería ejecutar. Gadafi ha dicho que la Hermandad Mathaba tiene que “imponerse en el mundo”.

Con sus diatribas contra los Estados Unidos y occidente, los líderes de la Mathaba buscan sustituir la guerra fría del pasado con una especie de guerra santa Norte-Sur a todos los niveles.

De esta organización, el “Hermano” Daniel es un miembro destacado. Entonces, no debe extrañar a qué obedeció su visita hace unos meses a Libia y por qué evade responder a las inquietudes de los periodistas sobre sus misteriosas conexiones. Ortega, como individuo, puede pertenecer a la organización o red internacional que le parezca. Allá él. Pero no tiene derecho a jugar con fuego y poner en riesgo al pueblo nicaragüense. La membresía de Ortega en la Mathaba simplemente significa estar en contra de los Estados Unidos, de los valores cristianos y de occidente.

Significa estar en contra de los organismos financieros y hasta de las Naciones Unidas. Significa estar promoviendo el odio entre los países del Norte y del Sur. Si Ortega llegara a la Presidencia, da escalofrío pensar en las implicaciones de sus membresías y filiaciones. ¿Cuál sería su política internacional? Es de suponerse, que siendo miembro de la Mathaba, con sus colegas Castro y Chávez conformaría un bloque revolucionario, dirigido a golpear a los Estados Unidos. De más está decir que un bloque Mathaba en Latinoamérica tendría consecuencias fatídicas.

Nicaragüense residente en España  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí