Fabián [email protected]
Revancha
Recordemos cómo comenzó esto del debate entre los candidatos… Bolaños estaba convencido de que Ortega nunca asistiría a un debate por los muchos flancos débiles que tiene. “Le hace así”, dijo juntando y separando repetidas veces los dedos de la mano derecha. La primera vez que los candidatos expusieron sus ideas fue ante los empresarios. Bolaños, seguro de estar en su terreno no llegó preparado, y lució gris e insípido, mientras Ortega llevaba una jugosa carnada debajo del brazo que hizo brillar los ojos empresarios… Round ganado para Ortega. Bolaños se quedó callado, hasta ahora, que pide la revancha. Vamos a ver qué tal le va.
Expectativas
Lo que pasa, y de esto no parecen percatarse nuestros candidatos, es que ninguno de los tres tiene brillo para debatir, a pesar de toda la fanfarronería que circula. Así que no esperen “el gran debate”, porque eso sería pedirle peras al olmo.
Los Talibán nicas
Me parece el colmo de la ortodoxia, rayando en lo talibanesco, que el Consejo Supremo Electoral haya violentado la numeración, eliminando el número tres de las boletas electorales, sólo porque el partido Camino Cristiano que la ocupaba en las elecciones pasadas salió de la contienda al aliarse con el PLC. 1, 2, 4… ¡Qué ridículo!
Tonos de campaña
Quiero llamar la atención sobre el tono que han escogido los candidatos para disparar su discurso. Al candidato rojinegro le han obligado a hablar finito y vestir de rosado. Todo para desdecir la imagen de gallo ennavajado, hombre fuerte y cruel que se le forjó en los 80. Por otro lado, Bolaños asume poses de patrón de hacienda, posiblemente su tono genuino, pero que constituye una seria advertencia sobre la forma de gobernar que trae consigo. A los dos, con miedo.
El origen del problema
Don Iván Escobar Fornos podrá tener todos los méritos para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, pero la forma como llegó hasta esa silla, y su triste antecedente de sumisión en la presidencia de la Asamblea Nacional, hacen pensar que no fue su carrera como abogado la que se tomó en cuenta para premiarlo con el cargo. Contradicción: los magistrados de la Corte, que deberían ser personas honorables, son elegidos con métodos nada honorables y por méritos mucho más oscuros. ¿Y tanto dinero que gasta la Corte Suprema tratando de descubrir dónde está el problema de la justicia en Nicaragua? Yo les doy la respuesta gratis a los magistrados: está en ustedes mismos y en la forma en que son elegidos.
Autopremio a la pereza
¡Qué falta de vergüenza! Los diputados del Parlamento Centroamericano, que si en algo se destacaron fue en no hacer nada, se aprobaron una indemnización de cinco mil dólares por cabeza ¡¿a cuenta de qué?! ¿Acaso no era suficiente estar recibiendo su jugoso salario, sus viáticos y ventajas de la representación diplomática sin hacer nada? Acciones como ésta sólo justifican a quienes piensan que este elefante blanco, traga dinero, debe desaparecer.