¿Para qué volver?

Pablo Fletes [email protected] Luego de dos semanas de atrasos y especulaciones, producto de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, Michael Jordan confirmó su retorno a la NBA con los Wizards de Washington, el equipo donde se refugió después de su retiro al finalizar la temporada de 1997. Jordan dice que vuelve […]

Pablo Fletes [email protected]

Luego de dos semanas de atrasos y especulaciones, producto de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, Michael Jordan confirmó su retorno a la NBA con los Wizards de Washington, el equipo donde se refugió después de su retiro al finalizar la temporada de 1997.

Jordan dice que vuelve motivado por su amor al baloncesto.

“Vuelvo como jugador al deporte que adoro”, afirmó en un comunicado oficial el destacado jugador, que brilló y opacó a todos sus rivales con ese característico uniforme rojo o el blanco que usan como local los Bulls de Chicago.

Sin embargo, este regreso podría ser una experiencia amarga para el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. O como dijo en su momento Magic Johnson, el mejor del universo.

A sus 38 años, el reconocido número “23” está arriesgando mucho en este nuevo su regreso. Ya no es un joven que puede retirarse y volver a la hora que lo desee.

El tiempo pasa, y especialmente para un atleta que se ha entregado por entero en la cancha.

Con esa edad, muchas grandes estrellas ya piensan en el retiro, y aunque “MJ” no se desgastó en ninguna otra disciplina deportiva, ese tiempo inactivo de alguna manera ha mermado sus condiciones.

Jordan regresa a pesar de que no tiene nada qué probar.

Condujo a los Bulls a la conquista de los títulos de 1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998; en diez ocasiones fue el máximo encestador de la NBA y en otras cinco ganó la distinción del Jugador Más Valioso de la temporada.

Hay que reconocer que Jordan podría tener algunos cartuchos que quemar en la NBA, pero ya no estará al nivel de jugadores jóvenes y brillantes que dominan el juego, como Kobe Bryant, Vince Carter, Allen Iverson, Shaquille O´Neall, Tracy McGrady, Ray Allen, Tim Duncan, Kevin Garnett, y tantos otros a pesar que nunca llegarán a tener la calidad mostrado por “MJ” en sus mejores años.

Otro inconveniente que Jordan tendrá en el camino será la falta de respaldo en los Wizards. Ayer firmó por dos años, pero resulta poco creíble considerar que este conjunto logrará adquisiciones sustanciales para mejorar su roster esta misma temporada.

Washington es catalogado como un equipo de futuro, con algunos buenos jugadores, pero todavía les falta madurar y considerarse capaces de respaldar a un veterano Jordan como en sus tiempos de Bulls, con su inseparable amigo Scottie Pippen, Horace Grant, Tony Kukoc, Ron Harper, Luc Longley, Dennis Rodman, Steve Kerr y tantos otros que dieron su aporte, obligaron a los rivales a defenderlos, mientras “MJ” dejaba burlado a uno o dos defensas que tenían como misión contener su ímpetu.

Ciertamente, Jordan es el único dueño de su destino.

Solamente él puede decidir sobre su futuro como jugador activo o gerente de operaciones de los Wizards, puesto que ocupó en las últimas dos temporadas.

Sin embargo, en este su segundo regreso, por mucho que se esfuerce, no lo veremos en plenitud de dificultades, con esa magia que nos embrujó a todos y provocó que muchos pusieran atención en una liga como la NBA que se proyectó mundialmente con su presencia, a pesar de que en años anteriores tuvo a grandes estrellas como Wilt Chamberlain, Magic Johnson, Larry Bird, Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar y Julius Erving.  

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