Las metas de Benard

Edgard Rodriguez C. [email protected] Después de un tormentoso año 2000, en el que Marvin Benard fue situado en el centro de un despiadado ataque que cuestionó el valor de sus acciones, el pinolero parecía listo para “su venganza” en este 2001. En lugar de eso, volvió a tropezar y más estrepitosamente. Benard no fue el […]

Edgard Rodriguez C. [email protected]

Después de un tormentoso año 2000, en el que Marvin Benard fue situado en el centro de un despiadado ataque que cuestionó el valor de sus acciones, el pinolero parecía listo para “su venganza” en este 2001. En lugar de eso, volvió a tropezar y más estrepitosamente.

Benard no fue el “cañón de bolsillo” que habíamos imaginado tras pegar 16 y 13 jonrones en las pasadas dos campañas. Y peor aún, no se embasó con la frecuencia deseada. Incluso fue retirado del line up mientras Calvin Murray crecía antes de llegar a derretirse finalmente.

¿Qué pasó con Benard?, ¿qué lo afectó más?, en fin las preguntas abundan pero por ahora no se dispone de una respuesta que nos convenza a todos. Se habla del dinero, de asuntos familiares y mucho más, pero no se capta algo concreto sobre el origen de las fallas.

“De saber qué fue lo que me afectó, habría aplicado las correcciones a tiempo”, explicaba el nica en cierto instante, mientras saltaba de una dificultad a otra. Y con sólo 12 juegos en el calendario para los Gigantes no hay mucho por hacer para el artillero pinolero.

¿Qué puede hacer aún?… Bueno, una primera misión debería ser mejorar su promedio. Ese .251 que ostenta —sin incluir anoche— es discreto. Está muy por debajo de la media de Grandes Ligas que es 270. Aún puede darle cierta respetabilidad a ese average.

Si consigue terminar con 260 puntos, será un buen avance. De momento tiene 90 hits en 359 turnos. De esos 12 juegos, podría actuar en 8. No será fácil verlo concluir con 100 cañonazos. Nunca es cómodo conectar más de un hit por partido.

Ha empujado 39 carreras. De acuerdo a su ritmo, podría agregar tres más y terminar con 42. Sus anotadas son 59. En ocho juegos y con Rich Aurilia y Barry Bonds detrás, tiene chance de pisar cinco veces más el plato. Hablamos de 64. Ojalá pueda conseguirlo.

Al despegue de la temporada, hicimos planes de un promedio de 280, 100 anotadas, 60 carreras empujadas y 25 robos. Sin embargo, el destino dispuso otra cosa y al pinolero no le queda más que aprovechar el cierre y esperar la campaña del año próximo.  

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