- Eugenio Vanegas y Erika Luisa Hernández Toval, tenían 15 días de haber contraído matrimonio
- Conmovedora despedida a estudian-tes fallecidos en fatídico accidente que dejó a otras 30 personas heridas
Carol MunguíaCORRESPONSAL/CHINANDEGA [email protected]
Más de tres mil personas acompañaron los féretros de cuatro estudiantes del Instituto Nacional Autónoma de Chinandega (INACH), de los siete fallecidos en el fatídico accidente de tránsito ocurrido la noche del sábado, donde, además, resultaron otras 30 personas heridas, una de las cuales es de pronóstico médico reservado.
Con música de viento y de bandas escolares se dio el último adiós a los fallecidos.
El entierro fue conmovedor. La mayoría de los jóvenes se mostraron acongojados, incontenibles lágrimas rodaban por los rostros de los asistentes, que vieron partir a sus compañeros, amigos y familiares.
El fatídico accidente se registró a la altura del kilómetro 126 de la carretera entre León y Chinandega, la noche del sábado, cuando el bus en que viajaban 40 personas que regresaban de una excursión del colegio en el municipio de El Jicaral, se estrelló contra un árbol de guanacaste.
SU ÚLTIMO SALUDO A LA VIRGEN DE MERCEDES
La licenciada Betulia Rodríguez, directora del INACH, expresó que la banda escolar estaba integrada por 200 jóvenes, 40 de los cuales viajaron sin autorización al municipio de El Jicaral, departamento de León, para realizar una presentación artística en saludo a la Virgen de Mercedes.
“Estaban invitados desde hace un mes, pero el colegio canceló la gira por falta de transporte. Estamos consternados con la tragedia”, indicó apesarada.
“El viernes acordamos no asistir, pero algunos estudiantes consiguieron el transporte y se fueron por su cuenta y riesgo”, afirmó la educadora.
El INACH tiene canceladas las excursiones, y sólo se asiste a las programadas para representar al centro, y en esas ocasiones se integran al menos cuatro maestros, sostuvo.
GREMIO DE FILARMÓNICOS DE DUELO
David Santamaría, instructor de la banda escolar del INACH, aparece en la lista de los fallecidos en el accidente. Hijo de don Mariano Santamaría, músico de trayectoria, se perfilaba como un profesional de la música.
Don Mariano relató que su hijo se inició a los siete años. Primero con el saxofón, dominó el piano, el trombón de vara y la batería. “Él tenía ocho años de integrar la banda escolar, le dio lo mejor de sí, y lo que puedo decir es que murió en su ley”, lamentó el reconocido músico chinandegano.
El joven preparaba cada año retablos musicales con plasticidad escénica, que eran el deleite de los espectadores. La banda escolar ocupó por muchos años el primer lugar en su género, y muchos de los merecidos aplausos eran ganados por el esfuerzo y tesón que imponía el joven en sus presentaciones.
ÚLTIMO ADIÓS
Hoy no habrá clases en el INACH. El centro amaneció de duelo por los cuatro jóvenes, alumnos suyos que perecieron en el accidente.
La licenciada Betulia Rodríguez, directora del INACH, organizó las honras fúnebres a los estudiantes, miembros de la banda escolar del Instituto.
Todavía confusos por el trágico suceso, el claustro de profesores, compañeros y familiares de Róger Rivas Durán, David Santamaría, María Isabel Pérez Altamirano y Alejandra Mayorga, asistieron a la misa colectiva a los jóvenes, y los acompañaron hasta su última morada.
También fueron enterrados ayer, el conductor Miguel Ángel Morales Castillo, Erika Hernández y Eugenio Vanegas, estos dos últimos, trabajadores del Ministerio de Salud (Minsa) y ex alumnos del INACH, que apenas 15 días atrás habían contraído matrimonio.
Un octavo fallecido reportan los Bomberos de Managua. Su nombre es Flavio Manuel Dávila Romero, sin embargo, hasta ahora, sólo se registran los nombres de los siete fallecidos. La Policía no ha brindado aún su reporte.