“Fui un soldado del Ejército. Me dieron esta condecoración y siento que la tengo ganada”, manifestó el zapador Lorenzo Hurtado, luego de recibir una de las más altas condecoraciones militares por parte del Mayor General del Ejército, Omar Hallesleven.

Una medalla bien ganada

Una mina le arrebata la pierna y cambia por completo la vida de un soldado Karla Marenco [email protected] Es un soldado resignado. Lorenzo Hurtado Suazo, de 24 años, sabe que no podrá recuperar su pierna mutilada, “ni que me den todo el oro y la plata del mundo”. Se la mutiló una mina antipersonal a […]

  • Una mina le arrebata la pierna y cambia por completo la vida de un soldado

Karla Marenco [email protected]

Es un soldado resignado. Lorenzo Hurtado Suazo, de 24 años, sabe que no podrá recuperar su pierna mutilada, “ni que me den todo el oro y la plata del mundo”. Se la mutiló una mina antipersonal a mediados de este mes, cuando intentaba detectar uno de estos artefactos en un campo de La Pita, El Carmen, municipio de Jinotega.

Aunque Lorenzo trató de esconder su amargura detrás de una leve sonrisa, mientras recibía la “Medalla al Deber en Primera Clase”, que le otorgó el Ejército de Nicaragua esta semana, luego dijo sentirse muy triste, porque la tragedia vivida cambió totalmente su existencia, la de su esposa Marina García y la de sus hijos de seis y cuatro meses de edad.

Lorenzo es el último zapador de minas que sufrió mutilaciones por uno de estos mortales artefactos. A pesar de su tragedia, dejó claro a sus compañeros y al público que está orgulloso de haber cumplido con su deber y se siente agradecido porque desde que le ocurrió el accidente no ha estado solo.

“Es muy doloroso, uno no siente lo mismo, pero yo pienso que voy a comenzar una nueva vida. Tengo un seguro de vida que me respalda, y yo pienso trabajar por mí mismo, hacer algo diferente y echar a andar mi vida”.

Por el momento, Lorenzo piensa que es muy temprano para definir cuál será su desempeño laboral. Lo único que desea es recuperarse aunque sea un poquito de ese dolor emocional por haber perdido una parte invaluable de su cuerpo.

Lorenzo tendrá que pasar varias semanas en recuperación en el Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”, porque aún no sanan sus heridas físicas, y tendrá que esperar al menos tres meses para usar y adaptarse a una prótesis, según los médicos que lo atienden. La ventaja es que no perdió toda la pierna y eso le facilitará el uso de la prótesis.

La medalla que Lorenzo recibió le fue impuesta por el jefe del Estado Mayor del Ejército, Omar Hallesleven. Luego, el ministro de Defensa, José Adán Guerra, le aseguró que no le faltará absolutamente nada, y que cuenta con el respaldo económico y moral de las fuerzas castrenses.

Los zapadores del Ejército que participan en las Unidades de Desminado, cuentan con un seguro de vida de 50,000 dólares en caso de muerte, y otras cantidades menores en caso de perder algún miembro del cuerpo.

Lorenzo dejó el Ejército cuando menos lo esperaba, pero sale con la frente en alto con la idea fija de que aunque una medalla sólo es un símbolo, “siento que la tengo ganada”.  

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