- Una huyó luego de un regaño de sus padres, la otra desapareció al salir a buscar trabajo
Juan Rodríguez [email protected]
Dos señoritas, estudiantes del Instituto Nacional Autónomo “Azarías H. Pallais”, de esta capital, fueron reportadas como desaparecidas por sus familiares; una se perdió desde hace un mes y la otra hace días.
Doña Martha López suplicó a su hija, Tania Lisse-tte Pérez, de 16 años, que dé razón de su suerte, porque sus hermanos y ella están sufriendo mucho.
“Ella es mi hija, le pido que regrese. No la voy a castigar, pero que nos diga por favor cómo se encuentra. Las puertas de su casa siempre estarán abiertas, por favor regresa hija mía”, imploraba llorando la madre de Tania Lissette.
La señora López relató que un día antes de que Tania desapareciera, ella la había regañado, pero no pensó que su hija huyera de la casa por resentimiento.
Agregó que su hija le dejó una breve nota fechada el 22 de agosto, en que le dice: “Mamá me voy de la casa, pero no voy con ningún hombre, no se preocupe que voy estar bien”.
La desaparecida vivía, de la fábrica de galletas Nabisco Cristal, dos cuadras al lago y 10 varas arriba, en el Barrio “Selim Shible”. Cualquier persona que la conozca y le vea, pueden llamar a los teléfonos 244-0642 o al 244-3827, o avisar a su casa.
OTRA DESAPARECIDA
El señor Julio César Reyes, padre de la joven María Roque Reyes, de 15 años, dijo que su hija desapareció el martes anterior, supuestamente luego de salir de clases.
Don Julio César dijo que su hija vestía uniforme azul y blanco. Afirmó que la muchacha se fue sin ningún motivo o regaño, por lo que la familia está muy preocupada por su suerte.
El día que desapareció, la muchacha llegó a una fábrica de bolis, propiedad de un pastor evangélico en el Barrio La Primavera, supuestamente para buscar trabajo, pero el pastor no se encontraba.
Esta adolescente cursaba el cuarto año de bachillerato en el Instituto “Azarías H. Pallais”. Sus padres viven en el Barrio Riguero de Managua, de la Iglesia Católica, 150 varas arriba. Cualquier persona que le viera por algún lado o que la conozca, llamar al teléfono, 278-2700.