- El problema es que no se sabe cuánto va a durar la recesión en Estados Unidos, dice director de FLACSO
- El incremento de controles de seguridad, impedirá a los inmigrantes indocumentados acceder a trabajos
Martha Danelia Corea [email protected]
Si se acentúa la recesión económica en los Estados Unidos, disminuiría el flujo de remesas familiares hacia Centroamérica, dijo a LA PRENSA Carlos Sojo, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), sede Costa Rica, que realiza investigaciones sobre la migración de centroamericanos.
“Lo que a ellos (emigrantes) les puede afectar es la pérdida en la economía de Estados Unidos. Si se acentúa la recesión en Estados Unidos, el flujo de remesas podría bajar, porque existe, posiblemente, la tendencia que afecte el empleo o la disminución del ingreso de los trabajadores y eso afectaría el flujo de remesas en Centroamérica”, declaró Sojo.
Esto indica que el flujo de remesas que envían los emigrantes, desde Estados Unidos, a sus familiares en Centroamérica, dependerá del comportamiento de la economía de ese país norteamericano, luego del atentado terrorista.
“El problema de la recesión es que no sabemos cuánto va a durar o el tiempo que se mantendrá”, comentó Sojo.
Considera, sin embargo, que el impacto no será directo en la población inmigrante centroamericana, porque quienes sufrirían más serían los musulmanes.
Además, los sectores económicos más afectados por el atentado son la industria aeronáutica y la financiera, y allí la presencia de inmigrantes centroamericanos es menor, porque “éstos realizan empleos de calificación menor, generalmente en empleo de domestiquería”.
OTROS ESCENARIOS
Otros que tendrían problemas, según Sojo, son los “inmigrantes con una situación legal no regularizada”, a quienes se les conoce comúnmente como “ilegales”.
“Con el incremento de los controles de seguridad, los inmigrantes con una situación legal no regularizada pueden encontrar más difícil el acceso al trabajo y su manutención en el país”, indicó.
Otro escenario es el estrechamiento futuro de la oferta laboral para la población inmigrante, “producto de una especie de psicosis que afecta, sobre todo, a los inmigrantes de origen musulmán y que se puede extender a los de otras regiones”, comentó Sojo.
PAÍSES DEPENDIENTES
Los centroamericanos reciben de sus familiares residentes en Estados Unidos aproximadamente 2,500 millones de dólares por año, según diversos informes económicos del istmo.
El Salvador recibe más de 1,700 millones de dólares anuales en remesas familiares.
A Nicaragua llegan más de 700 millones de dólares en remesas, un volumen que supera sus exportaciones totales que promedian 500 millones de dólares.
En Honduras las remesas alcanzan los 600 millones de dólares, y a Guatemala llegan más de 400 millones de dólares anuales.
A Costa Rica sólo llegan unos 200 millones de dólares en remesas familiares.
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