- Danilo Sotelo bajo análisis
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Danilo Sotelo ha sido pimienta pura. Es de los tipos que suelen desbocarse. No es raro verlo girar en torno al cuadro tras un toque de pelota. Le encanta perseguir esos elevados inalcanzables y ha mostrado una adecuada mezcla de tacto y poder. Es un jugador que electriza a las multitudes.
Sin embargo, repentinamente su voltaje se vino a pique. Una lesión en el tobillo derecho y ahora alteraciones en su ritmo cardíaco, lo han neutralizado y despojado de su tranquilidad. El médico ha ordenado un ecocardiograma y será hasta entonces cuando podrán situar todo en perspectiva.
“Estoy angustiado. Tengo miedo de algo grave. Se me colocó un holter y muestra alteraciones en las palpitaciones del corazón. Así que vamos a esperar que refleja el otro estudio que me harán”, dice Sotelo con visible angustia, mientras observa las prácticas de la Preselección en las gradas.
Sotelo parecía dueño del jardín izquierdo en la tropa que Nicaragua tendrá en China durante el Mundial. Y aunque por ahora, no se le ha descartado, no se sabe qué rumbo tomarán las cosas. El hecho es que Danilo no puede entrenar de momento, porque hasta su tobillo se lo impide.
“El doctor Paulo González cree que he acumulado muchas tensiones y eso me tiene afectado. Yo le decía que a veces trato de ignorar las dificultades que tengo, pero sé que eso no ha sido así. De modo que lo mejor es atenderme y estor haciéndolo”, admite Sotelo de 26 años.
Sotelo no entró en detalles respecto a sus preocupaciones. Es obvio, ¿no? Sin embargo, algunos de sus compañeros presumen que podría ser en parte su incertidumbre respecto a su permanencia en el equipo o quizá su numerosa familia (seis hijos) y el exiguo salario que devenga.
“¿Quién no tiene problemas económicos aquí?,” preguntó Danilo en tono defensivo… Pero lo más importante es que ha decidido atenderse y ojalá que pronto esté de regreso a su nivel de agitación habitual este jugador, cuya razón de ser es su voltaje al máximo nivel.