Lo creían perdido, pero estaba muerto

Familia descubre terrible verdad en una emisora Wilder Pérez R. [email protected] Ayer por la tarde, dos mujeres acudieron a una emisora capitalina para reportar desaparecido a Manuel Antonio Orozco Sotelo, pero se llevaron una contundente sorpresa cuando el locutor de la radio les informó que había un hombre con las mismas características, asesinado el día […]

  • Familia descubre terrible verdad en una emisora

Wilder Pérez R. [email protected]

Ayer por la tarde, dos mujeres acudieron a una emisora capitalina para reportar desaparecido a Manuel Antonio Orozco Sotelo, pero se llevaron una contundente sorpresa cuando el locutor de la radio les informó que había un hombre con las mismas características, asesinado el día anterior.

El hecho había ocurrido la tarde del sábado, cuando Orozco Sotelo viajaba presumiblemente hacia el Mercado “Israel Lewites”, en la ruta 106 de Managua. A eso de las 3:00 p.m., dos hombres acompañados por una mujer, intentaron asaltar a Carlos Alberto Murillo Mejía, cuando el bus transitaba frente a la sede central de la Dirección de Migración y Extranjería.

VÍCTIMA INOCENTE

Murillo Mejía opuso resistencia, pero los asaltantes viajaban armados. Orozco nada tenía que ver en el asunto, ya que iba sentado en una silla cerca del forcejeo cuando el arma se disparó. La bala de calibre 22 a 32, según estima la Policía Nacional, atravesó la mano derecha de la primera víctima y penetró en la frente de Orozco Sotelo.

Marvin Montoya, conductor del autobús placas 072 – 808, detuvo inmediatamente el vehículo al escuchar el estruendo. Los asaltantes aprovecharon para bajarse y huir, según los testigos, atravesando un predio vacío y abordando un taxi en el otro extremo.

El mismo busero se encargó de llevar a las víctimas al Centro de Salud “Julio Buitrago”, ubicado en el Barrio San Luis, de esta capital, pero no había nada que hacer por Orozco Sotelo, que falleció instantáneamente.

SIMILITUDES

El capitán Martín Hernández, Oficial de Guardia Superior de la Estación Cuatro de la Policía Nacional, dijo que posiblemente se trata de una banda que opera de esa manera en las distintas rutas de transporte público de Managua. Días antes habían capturado en esa misma ruta a un delincuente que utilizaba los mismos mecanismos.

Sin embargo, expresó que las investigaciones continúan con el fin de dar con el paradero de los responsables de ese crimen.

COINCIDENCIAS PLENAS

Al momento de fallecer, Orozco Sotelo vestía una camisa café, pantalón azul y zapatillas negras de cuero. Era moreno, de contextura delgada y cabello corto.

Los trabajadores de la radio que atendió a Esperanza Orozco Sotelo y Scarlette Orozco, hermana e hija del hoy occiso, respectivamente, dijeron que éstas reconocieron a su familiar cuando supieron la descripción.

También coincidieron con los datos de la Policía sobre su ocupación. Los oficiales presumían que se trataba de un comerciante porque encontraron una tarjeta de pagos entre sus pertenencias. Las parientes afirmaron que, en efecto, la víctima era comerciante de telas.

LA PRENSA supo que ellas se dirigieron al Instituto de Medicina Legal para reconocer el cuerpo, pero no hubo mayores detalles porque el sitio estaba cerrado.  

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