Andrés Mendoza Bravo
Sin tapujo y estando claro que el sistema educativo continúa en una encrucijada, pese a los cuantiosos recursos que se han invertido, procedentes del Banco Mundial, hoy los problemas meramente educativos y los de índole formativos continúan esperando una atención especial por parte de las diferentes autoridades del Mecd.
Creo oportuno recordarle al señor ministro, que para llevar a efecto una auténtica reforma al sistema educativo, no bastan nuevos planes, programas, material didáctico, edificios, mobiliarios, ni mucho menos dotar a los centros de “autonomía financiera”, etc. si no existe una política en donde se garantice la estabilidad laboral de los docentes, la promoción de cargos sobre la base de la Ley de Carrera Docente, estímulo permanente a la investigación, buscando elevar el conocimiento, tanto entre educandos como entre educadores.
No es casual que en los últimos años la mayoría de los estudiantes que logran los primeros lugares al seleccionar los mejores estudiantes del país, proceden de centros privados e incluso son del interior, quedando los “grandes centros” de Managua en los últimos lugares.
La pregunta se debe hacer con responsabilidad: ¿qué está pasando con nuestros estudiantes?, ¿con nuestros docentes?, ¿con los directores?, ¿qué está pasando con los técnicos?, ¿los delegados?… en fin, ¿qué está pasando con el sistema educativo?
Mientras unos gritan a diario por la falta de valores, moral y buen comportamiento… en fin, la crisis que está pasando nuestra juventud, futuro de la patria, otros estimulan que la presente realidad se profundice. La anarquía que hoy existe en la mayoría de los centros “autónomos” es en parte una de las causas de los presentes males; para muestra expreso lo siguiente: la principal tarea de la mayoría de los directores es buscar y buscar recursos económicos, tener banda de guerra, gimnasia rítmica, garantizar “apoyo” a las delegaciones etc., etc., etc.
Por tal razón, para lograr dichas metas se emprenden: paseos, fiestas, rifas, “círculos de estudios”, las eternas “prácticas de la banda y de la gimnasia”… en todas estas “tareas” los estudiantes son “estimulados” con puntos: 5, 10, 15, 20… y en algunos casos simplemente les dan el aprobado, y… ¡bien gracias! ¡Cómo es posible que pretendamos alcanzar los niveles académicos de Centroamérica, si no somos capaces de estar ni al nivel de los centros privados de nuestro país!
El Mecd tiene la palabra.
Frente la Esso Camoapa