Un enigma languidece en las sombras del olvido,
como un vasto mar que pasea siempre ácido,
aquel rostro tosco parecido a una ruina
un equino mortis, un plácido, un destino.
Aquella sonrisa que iluminó el sideral milenario,
abrazando mis asperezas, abrigando mi corazón
de aquel campestre dilema como un enmascarado olvido.
Era un pensamiento entre mil soledad cayendo gotas
de lágrimas tras un manto de injusticia y maldad,
creía que caía el cielo que se apagaba la ansiedad,
una sonrisa en la soledad…
Un llanto asomaba en el alba de la muerte,
en el espacio, en la tierra o en la humildad,
bendita sonrisa que aspó los tesoros (de quién será?)
será de un pobre sin techo sin verdad,
una sonrisa en la soledad marco mi alma
los destellos de ultimarás amor, una sonrisa,
una sinceridad, una paz, un abrazo, sólo Dios,
una sonrisa en la soledad…