Isa ZimmermannEspecial para LA PRENSA [email protected]
Se pintó los labios de rosado y se colocó una pequeña flor del mismo color en su cabello. Para María Cony Vallejos, de 46 años, comerciante del Mercado “Róger Deshon” situado en el Barrio San Judas de Managua, el jueves fue un día especial.
Era el inicio de la segunda Feria de Mercados de Managua que se celebra por tres días en la capital, y la vendedora espera la llegada de nuevos visitantes.
Su pequeño puesto de artesanías y útiles para el hogar está situado en la entrada principal de uno de los módulos del centro de compras. Pero María Vallejos lamenta la falta de compradores.
“Aquí casi no viene gente, está muerto, palmado”, afirma.
Ella vive gracias a la clientela fija que ha adquirido durante los siete años que lleva en las instalaciones del mercado de San Judas. Sin embargo, hay días en que no logra vender ni un artículo.
Esa misma situación enfrentan unos 130 comerciantes que ofrecen sus productos en ese lugar. Como consecuencia de la falta de clientes, muchos vendedores han retirado sus negocios, por lo que se encuentran varios lugares desocupados.
Según Miriam Katín, gerente general del mercado de San Judas, se necesitan unos 150 comerciantes más para que el mercado pueda entrar en una situación estable.
Para mejorar las condiciones de trabajo y atraer a nuevos comerciantes, la Alcaldía de Managua impulsó algunos cambios como la remodelación del comedor, la fachada del edificio y la reparación de los techos. Además, instaló un tanque de agua.
Según el alcalde de Managua, Herty Lewites, anunció que una terminal de buses será instalada en el Mercado de San Judas para las rutas a Pochomil, Carazo y Masaya.