Jairo Arce
Creo que los que fuimos impactados desde nuestra juventud continuamos admirando a Alexis Argüello, igual que otros grandes como nuestro querido Rubén Darío, Denis Martínez, etc. debemos admirarlo más aún por sentar un precedente que tenemos que seguir, los que realmente queremos lo mejor para Nicaragua.
La actitud de dar una paso al frente para decir sí a un proceso de reconciliación es positivo. Cómo sanaremos a Nicaragua o cómo avanzaremos en su reconstrucción, creo que debemos iniciar sanándonos nosotros, es imposible sanar Nicaragua si estamos espiritualmente y emocionalmente enfermos con odios y rencores. La capacidad de perdonar es un don de Dios y es la realización plena de las personas.
Perdonar al que nos ofende, destruye, mata, roba, viola, secuestra, confisca, al que explota al pueblo, al que juega con el hambre y al que se reparte con los poderosos las riquezas del pueblo es la actitud que mide nuestro grado de sanidad y es tener profundo amor para ayudar a los más humildes.
Adelante flaco, no estás solo en esta nueva empresa, tus sueños por la juventud y la niñez descalza se cumplirán porque también en ti ha habido una profunda conversión hacia la verdad y la justicia.