- Se convirtió al cristianismo, luego que “Pedrito, el Hondureño” se tomó Estelí
Moisés Martínez [email protected]
En medio de toda la polémica suscitada por los recientes cambios en los altos mandos de la Policía, el nombre del comisionado Luis Enrique Rodríguez, Jefe de Personal, es el menos mencionado. Tal vez el hecho de que él mismo hubiese solicitado su retiro desde hace tres años, ha sido el factor que lo ha mantenido alejado de toda la controversia sobre el caso.
“Franco Montealegre y Edwin Cordero son hombres de honor. Yo ya había pedido mi retiro exactamente el 16 de junio de 1998 cuando me ascendieron. Yo le dije a Franco que ya me quería ir y él me prometió que luego del ascenso me podía retirar. El 14 de agosto de este año, en el despacho del Primer Comisionado, yo pedí que me retiraran de la Policía”, destacó.
Desde hace cuatro años pertenece a la Fraternidad de Hombres de Negocios, grupo religioso que, según él, trajo paz a su vida; sin embargo, su ingreso al mismo, causó malestar en algunos de los mandos de la Policía.
APOYÓ A CORDERO
Sobre los cambios en los altos mandos, aseguró que todo ciclo debe terminar alguna vez, y defendió el derecho del nuevo primer comisionado Edwin Cordero de escoger a las personas con las que desee trabajar.
“La Ley lo faculta, y la gente trabaja con quien mejor se lleva. Además, la gente que está con Cordero es muy capaz. El comisionado Orlando Aguilera es alguien que ha estudiado en Bulgaria y España, y Ana Julia está con una maestría en Derecho Penal”, dijo.
No obstante, destacó que las declaraciones del comisionado Cordero sobre el trabajar con un equipo leal y de confianza, podrían ser mal interpretadas.
“Me siento molesto porque te aclaro que mis tres prioridades son servir a Jesús, mi familia y la institución. Debo entender que eso fue un exabrupto o una frase mal interpretada. Creo que fue un desacierto del comisionado Cordero hablar de la lealtad, porque se puede interpretar que Javier y yo no somos leales, y eso sí no lo acepto”, apuntó.
REFUTA SEÑALAMIENTOS
Sobre los señalamientos de Cordero de ser él junto al comisionado Palacios los causantes de la polémica en torno a los nuevos nombramientos, refirió que pone su palabra ante Dios para que Él juzgue.
“Nunca he filtrado a ningún medio información. Es más, ni siquiera participé en la reunión en la que se comunicó el retiro, ya que andaba en el entierro de un hermano de mi esposa. Si hay cinco candidatos y hay tres cargos, dos se van. A partir de allí podés hacer cualquier combinación conjetural que te parezca”, declaró.
SU CONVERSION ESPIRITUAL
El hecho que acercó a al comisionado Luis Enrique Rodríguez con Dios ocurrió en 1993, durante la toma de Estelí por “Pedrito, el Hondureño”. Como jefe policial de la ciudad, su casa fue atacada ferozmente por los irregulares.
“Estaba con mi esposa y mi hija de nueve años y atacaron la casa. Se armó una balacera impresionante, murió mi escolta Alfredito Galeano, por quien oro todos los días. Yo me fui a parapetar en un muro y mi esposa salió para ver si podía entretenerlos.
Ocurrió un milagro espectacular. Iba corriendo, me subí al techo de una casa y me quedé allí. De pronto, sentí una voz en mi corazón y mi cabeza que me decía: ¡Las trompetas de Jericó! ¡Las trompetas de Jericó! Yo le pedí a Dios que me protegiera y le dije: Demostrame que vos existís y yo voy a cambiar. (Dios) hace que llueva, y 30 minutos después, luego de un sol radiante, empezó a caer una brisa ligera. Lloré, y sentí una paz que no había sentido nunca. Son cosas de Dios. Ahora me hablo con ‘Pedrito, el Hondureño’, a quien intenté matar dos veces por lo que había hecho en Estelí. He perdonado a ‘Pedrito’, quien también es cristiano, y por eso Jesús ha reconciliado nuestros corazones”, relató.
TRAYECTORIA ACADEMICA
Rodríguez es considerado uno de los cuadros más preparados de la Policía Nacional. Estuvo en las direcciones de Seguridad Pública, la Academia y el Departamento de Asesoría Legal de dicha institución. Hizo estudios de Administración Policial en Cuba, la extinta Unión Soviética, Bulgaria, cursos de Tránsito en Alemania y Técnicas de Mando Policial en España, además de tres postgrados y una maestría.