Compositora precoz, adicta al chocolate hasta el punto de la gula y dueña de una envidiable lista de romances con famosos. Son algunas de las cosas que pueden leerse en “Shakira, lo que nadie conoce”, libro escrito por las colombianas María Sierra y Sofía Sánchez, que relata el ascenso al estrellato de la cantante, contando en el transcurso intimidades varias.
La editorial Grijalbo, que lanzó el libro en México hace pocos días, espera lanzarlo pronto en Estados Unidos.
Después de vender 17 mil ejemplares en Colombia y causar polémica por los detalles que revela sobre una de las artistas más importantes de ese país, la editorial apunta ahora hacia América del Norte para distribuir el libro que le dio más de un disgusto a Shakira.
En el libro, una de las autoras —María Sánchez, quien fuera jefa de prensa de Shakira—, refleja sus propias vivencias con una cantante que ha logrado el éxito superando muchos obstáculos, pero también dejando en el camino a mucha gente que le ayudó a triunfar.
Entre las muchas anécdotas, las que más llaman la atención son aquéllas que hacen referencia a los amores vividos por la intérprete de Pies descalzos, de los cuales el libro destaca al boricua Ricky Martin, al actor Lorenzo Lamas y otras figuras del mundo artístico colombiano.
“Ricky [Martin] iba adelante con su mamá, su jefe de prensa y atrás iba Shakira con su séquito. Durante esos minutos hubo momentos de carcajadas y camaradería, entonces él, para acercarse a ella ponía su mano derecha en el espaldar de su silla y movía los dedos. Ella, ni corta ni perezosa, los agarró con cariño, pero al bajar todo volvió a la fría realidad”, relata uno de los pasajes del libro.
La cantante colombiana se molestó cuando este texto vio la luz en su natal Colombia, ya que se dejan al descubierto algunos aspectos que, al parecer, la incomodan, como una incorregible adicción a los chocolates.
“Para ver a Shakira totalmente fuera de control, sólo hay que quitarle una chocolatina a punto de llevarla a la boca”. Por los chocolates llega hasta la pelea, con el que sea”.
El libro, además cuenta que una vez en la cumbre y por consejos de algunos ejecutivos, Shakira se fue deshaciendo de sus músicos e incluso de aquellas personas que trabajaron para que la imagen de la popular cantante fuera reconocida en su propio país, donde en ocasiones hasta tuvo que esperar más de cuatro horas por una entrevista.