- Pérdidas de 500 millones de
dólares por huelga
Edgar Hernández (EFE)
MEXICO.- Volkswagen de México cree que dos huelgas en dos años son suficiente razón para replantear sus inversiones en el país, y anunció la suspensión de sus programas para los próximos años, una decisión que causará impacto en el ambiente empresarial mexicano.
La multinacional alemana anunció ayer la suspensión de todos sus proyectos de inversión en México, tras concluir una huelga de diecinueve días (diecisiete laborables) que ocasionó a la empresa pérdidas superiores a los 500 millones de dólares.
El anuncio se produce en momentos en que la industria automotriz afronta una reducción de ventas por la desaceleración de la economía estadounidense, que la ha obligado a reducir la producción, a eliminar puestos de trabajo y a reprogramar sus inversiones.
Aunque la suspensión puede ser temporal, la decisión de Volkswagen deberá generar un debate sobre la regulación laboral mexicana, y presionará al gobierno para que tranquilice a otras ensambladoras.
El vicepresidente de Recursos Humanos y Área Comercial de Volkswagen en México, Francisco Bada, precisó en una conferencia de prensa que “todos, absolutamente todos los planes” de inversión quedarán suspendidos.
“Las premisas con las cuales se construyeron los planes de inversiones a futuro han cambiado, y, por lo tanto, en este momento está decidido parar las inversiones en México y replantear bajo qué condiciones sí se puede seguir invirtiendo” en este país, declaró el directivo.
Volswagen produce el 25% de los autos hechos en México.
Preguntado por si eso incluye el proyecto de construir una fábrica de repuestos en Puebla, respondió: “Todo, incluye todo”, y se abstuvo de calcular la cifra de las previsiones de inversión.
No obstante, en declaraciones anteriores, Bada había advertido el riesgo de que como primera consecuencia de la huelga podría suspenderse una inversión por 1,700 millones de dólares destinados a la producción del modelo “Beetle Cabrio” y otra para “el cambio de una generación importante de motores”.
El director de Relaciones Públicas y Asuntos de Gobierno de la filial mexicana, Thomas Karig, matizó las declaraciones de Bada, y aclaró que no se trata de una cancelación de las inversiones, como informaron algunos medios, sino de una suspensión que puede ser temporal.
“Después de haber tenido dos huelgas en menos de dos años consecutivos va a ser más difícil para la administración de esta empresa justificar ante el consorcio más inversiones para México”, explicó.
Respecto al argumento del sindicato de que en México se pagan los sueldos más bajos y las utilidades son las más altas, Karig respondió que “ninguno de los dos argumentos es válido para una revisión salarial”.