La producción de pitahayas para la exportación pretende crecer en la medida que se fortalezca la asociación. LA PRENSA/I. HERNANDEZ.

Pitahaya se está situando en mejor lugar

Productores crean la primera asociación de pitahayeros del país María Antonia López M. [email protected] Después de varios meses de esfuerzo se conformó la Asociación de Pitahayeros de Nicaragua (Apinic), integrada por 135 productores, suma que podría alcanzar los 300 que están dispersos en todo el país, apoyados por el Proyecto de Vigilancia Fitosanitaria en Cultivos […]

  • Productores crean la primera asociación de pitahayeros del país

María Antonia López M. [email protected]

Después de varios meses de esfuerzo se conformó la Asociación de Pitahayeros de Nicaragua (Apinic), integrada por 135 productores, suma que podría alcanzar los 300 que están dispersos en todo el país, apoyados por el Proyecto de Vigilancia Fitosanitaria en Cultivos de Exportación (Vifinex) con respaldo de la República de China.

La Asociación persigue la unidad de los productores para mejorar la calidad de la fruta, obtener mejores precios en el mercado local y buscar mecanismos para la exportación destacó, Edgard Jiménez, presidente de la nueva organización.

La asociación pretende cultivar y comercializar el mismo producto a fin de evitar a los intermediarios, los excedentes serán utilizados para continuar el proceso de ampliación técnica y de mercadeo para la fruta.

La fruta es una baya de color rojo púrpura, amarilla o rosada, dependiendo de la variedad con gran cantidad de semillas. En la superficie del fruto se encuentran unas formaciones salientes llamadas brácteas (orejas), variables en número y tamaño de acuerdo al tipo.

El mercado internacional es muy exigente y los productores están claros de la necesidad de mejorar los sistemas productivos, así como trabajar con abonos orgánicos para evitar la contaminación por insecticidas químicos.

Los frutos destinados a la exportación deben ser sanos, sin manchas ni cicatrices o heridas. Deben presentar además uniformidad en tamaño, forma, peso y color. Así como la cantidad y disposición de las “orejas”. En el mercado internacional los frutos se clasifican en dos grupos uno de 6-8 cm de diámetro, con 200-400 gr de peso, y se colocan entre 9-14 frutos por caja.

Un segundo grupo es el de 9-12 cm de diámetro, con 410-500 gr de peso por fruto y aquí se destinan de 6-8 frutos por caja.

A su vez deben colocarse en cajas plásticas en 2 ó 3 capas para evitar las magulladuras por sobrecarga. Después se llevan a la empacadora donde se introducen en una solución de cloro, y continuan con el proceso de encerado y secado; hasta el empaque y clasificación según el tamaño y peso.

Los frutos para su empaque, deben clasificarse en tres grupos, el primero un fruto verde iniciando cambio de color (ideal para exportación). El segundo, fruto rojo hasta 1/3 del fruto. Y el tercero, fruto rojo sobre la mitad a más del fruto.

Mientras tanto, la fruta tiene varias utilidades, entre ellos el consumo como producto fresco o procesado de diferentes formas, ya sea en la elaboración de jugos, helados, yogur y mermeladas. En el ámbito internacional se consume como fruta fresca combinada con otras frutas exóticas.

El componente que genera el color intenso de la pitahaya es la Antocianina (E163) y puede ser utilizado como colorante en la preparación de alimentos.

Además tiene propiedades medicinales por presentar una sustancia con características diuréticas que coadyuva a eliminar los cálculos renales.

UN CULTIVO SILVESTRE

– La pitahaya (Hylocereus undatus) es una planta perenne cactácea que crece de forma silvestre en solares y patios de casas, sobre árboles, troncos secos y a veces piedras y muros.

– Se dice que es originaria de Centroamérica y se encuentra distribuida en países como Colombia, Venezuela, Uruguay, Panamá, Brasil, Costa Rica, Nicaragua, México y Curazao.

– Según estudios realizados por el Organismo Iberoamericano para la Sanidad Animal en Nicaragua, tiene sus antecedentes inmediatos en San Juan de La Concepción, a la orilla del volcán Santiago.

– Fue hasta principios de los 70 que se inició la producción de esta planta como cultivo y se dice que su primer cultivador fue el Sr. Benedicto Cerda, del Barrio de La Sabanita, San Juan de La Concepción.

– El área de cultivo de la pitahaya incrementó, calculándose que para 1984, sólo en el municipio de San Juan de La Concepción había 40 mz, las cuales fueron aumentando, para 1987 ya habían 100 mz sembradas.

– Aunque existen grandes y medianos productores involucrados en la producción de este cultivo, la mayor parte (sobre todo la de consumo doméstico), está manejada en su mayoría por pequeños productores que utilizan métodos tradicionales de siembra y cultivo; esto limita los rendimientos, la calidad de frutos y por tanto su competitividad en el ámbito internacional.

– Las yemas florales de la pitahaya tardan en desarrollarse de 15 a 16 días, luego se da la floración que dura (como plantación) de 3 a 5 noches, luego se forman los frutos, que llegan a su plena maduración 30 a 35 días después. Inmediatamente de la floración (a veces un poco antes o simultáneamente) aparecen nuevas yemas florales y se inicia un nuevo ciclo de frutas maduras.  

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