Josefina Vannini
En el reportaje del periodista José Adán Silva del pasado domingo 2 de septiembre, no creo sea justo que ponga al Dr. Alvarado al mismo nivel de Pedro Solórzano, de Carlos Guadamuz y de otros. Recuerde que el Dr. Alvarado fue casi obligado a salir del PLC, a menos que al igual que muchos, con tal de quedarse adentro hubiera bajado la cabeza y aguantado los atropellos, imposiciones, etc. El Dr. Alvarado no hubiera abandonado el PLC si dentro de ese partido le hubieran respetado sus legítimas aspiraciones a una candidatura.
Posteriormente, ya fundado el PLD, se hace una alianza con el PRN; el PLC compra a sus dirigentes y desbarata la alianza, cuyas actuales y visibles consecuencias para la Resistencia demuestran que el enamoramiento era única y exclusivamente para acabar con dicha alianza.
Después, lo nombran candidato a la vicepresidencia por el Partido Conservador y el PLC comete la violación más flagrante a los derechos políticos de un ciudadano y lo inhibe. Entonces lejos de ser un travesti es un perseguido político.
Las alianzas son buenas cuando se hacen sobre la base de programas de gobierno y no de repartición de cargos. Entonces aliarse con partidos afines no tiene nada de malo, lo amoral en todo caso sería regresar al PLC o darle el apoyo a Daniel Ortega después de haber rechazado el pacto, de haber sido atropellado por dicho pacto y de haberse expresado en términos calificativos fuertes sobre Alemán o sobre Ortega.
El PLD es parte de una alianza con el Partido Conservador, e independientemente que se tenga o no la posibilidad de triunfo se seguirá apoyando a la fórmula verde.