CNN
SUDAFRICA.- Un foro de Derechos Humanos que se celebra en forma paralela a la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre el Racismo en Durban, Sudáfrica, concluyó ayer con una declaración que calificó a Israel de un “estado racista de apartheid”, culpable de “crímenes de guerra, actos de genocidio y limpieza étnica”.
La declaración, adoptada por una mayoría de los 3,000 delegados de 44 regiones ante Organizaciones No Gubernamentales —una amplia cumbre de grupos de todo el mundo relacionados con los Derechos Humanos—, sacudió a los participantes judíos y muchos abandonaron la conferencia.
Otros grupos internacionales de Derechos Humanos que participaban del foro, entre ellos Amnistía Internacional y Human Rights Watch, se distanciaron de la declaración.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Shimon Peres, expresó la ira de su gobierno.
En declaraciones a la prensa en Tel Aviv, dijo que “es un explosión de odio, de antisemitismo, antisionismo sin consideración”.
Mary Robinson, la alta comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos, dijo que la declaración de las organizaciones no gubernamentales (ONG) de equiparar el sionismo con racismo era lamentable y que casi seguramente no formaría parte de la declaración final de la conferencia de la ONU.
Robinson dijo que “había exhortado a las ONG a no adoptar el texto, pero el proceso fue democrático y siguieron adelante y lo adoptaron. Sin embargo yo también tengo un derecho democrático de rechazar esa declaración que versa sobre Israel”.
Reed Brody, director ejecutivo de Human Rights Watch, con sede en Nueva York, dijo que “Israel ha cometido graves crímenes contra el pueblo palestino pero es simplemente inexacto usar la palabra genocidio y equiparar el sionismo con racismo… ahora es una cuestión de control de daño”.
Amnistía Internacional también se distanció de la declaración. Claudio Cordone, un portavoz del grupo con sede en Londres, dijo que “no estamos preparados para hacer la afirmación de que Israel está involucrado en genocidio”.
El documento del foro también instó a la creación de una comisión de la ONU para juzgar los crímenes de guerra de Israel y para aislar a Israel como un estado de Apartheid.