- La cercanía de las elecciones y las excluyentes reglas del juego que las gobiernan, han puesto en escena una tramoya de alianzas en la que los ropajes de los distintos actores cambian de acuerdo con arbitrarios guiones frente a un público desconcertado. Sandinistas que se vuelven liberales, ex contras que apoyan al sandinismo, liberales que se alían a conservadores y conservadores que se alinean con los liberales. Una tragicomedia política en la que nuevas variantes todavía son posibles
José Adán [email protected]
Octubre de 2000. Un spot televisivo impacta en la opinión pública en pleno período electoral. Pedro Solórzano, entonces considerado un joven político de mucho futuro en la sociedad nicaragüense, trazaba una raya y se separaba de lo que llamó “la corrupción del pacto” entre el FSLN y el PLC.
El spot reflejaba el sentir de Solórzano, a quien liberales y sandinistas habían saboteado por diversas vías, legales e ilegales, sus aspiraciones políticas de querer ser alcalde de Managua y presidente de Nicaragua. Sin embargo, el mensaje de estar al otro lado de la raya y en contra de los partidos pactistas, fue efímero.
Ahora Solórzano es jefe de campaña en Managua del candidato presidencial del mismo partido que lo desterró de Managua y le censuró sus derechos políticos.
Igual que él, muchos otros personajes políticos se han unido o aliado a partidos políticos, sin importar si comparten la misma ideología o ideales políticos. Antes que Solórzano aceptara trabajar para la campaña del PLC, ya Agustín Jarquín Anaya había iniciado la danza de cambios de ropajes políticos, al aceptar una unión con el FSLN.
Ahora Jarquín, que ha sido miembro durante la mayor parte de su vida de la Unidad Social Cristiana, es el candidato a vicepresidente de un partido de identidad socialista, y hasta atea, que durante los años ochenta lo mandó a encarcelar al menos cuatro veces por disentir de las ideas sandinistas.
Al igual que Jarquín, otros cambios han impactado mucho en la opinión pública. El más reciente es el del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS). Este partido nació en 1995 como una alternativa política al sandinismo ortodoxo de la cúpula dirigencial del FSLN. Su salida obedeció a la diferencia que respecto del concepto de sandinismo ambas corrientes plasmaban en sus tareas políticas.
La ruptura fue violenta, y desencadenó una verdadera campaña de difamación en contra de los disidentes del FSLN (ortodoxo). Los ideólogos del MRS, Dora María Téllez, Sergio Ramírez Mercado y Jorge Samper, fueron acribillados con ofensas. Los dos últimos no olvidaron la lección, pero sí lo hizo Téllez, quien firmó la semana pasada un acuerdo electoral con el Secretario General del FSLN, Daniel Ortega Saavedra.
ORTEGA-SOMOZA
Pero más impactante que las anteriores alianzas, ha sido la noticia de que los sandinistas están buscando el respaldo de ex miembros de la desaparecida Guardia Nacional, con la presunta anuencia de Anastasio Somoza Portocarrero, hecho que el aludido se apresuró a desmentir.
No obstante, Ortega, por diferentes medios, últimamente a través de Agustín Jarquín, ha intentado conseguir el respaldo de Somoza Portocarrero, a quien combatieron cuando el FSLN era guerrilla y el otro era jefe de los temibles soldados de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI).
Pero no sólo el FSLN está atrayendo personajes de ideologías políticas contrarias, sino también los liberales. Al finalizar esta semana, se supo que Jaime Arellano, un candidato a diputado por el Partido Conservador, anunció su renuncia para integrarse al PLC, bajo el argumento de que “hay que agrupar el voto de derecha para que no gane la izquierda”.
Pero los cambios no quedan aquí. Recientemente dos históricos ex guerrilleros sandinistas han sido llamados a integrarse a las filas liberales, con la aparente intención de restarle votos al FSLN.
Moisés Hassan y Edén Pastora Gómez, el mítico “Comandante Cero” de los años setenta y ochenta, han respondido de buena gana a los llamados del PLC, y posiblemente sean muy pronto parte del engranaje político de ese partido.
Asimismo el diputado liberal, y durante mucho tiempo duro crítico del sandinismo, Sergio García, ha estado en contactos directos con la dirigencia del FSLN, según lo ha anunciado el propio candidato de ese partido, Daniel Ortega.
Y mientras eso ocurre, desde hace muchos años los antiguos guerrilleros de la Resistencia Nicaragüense se han venido fraccionando e integrándose a cuantas agrupaciones políticas encuentran. Así, hay acuerdos electorales de una parte de la Resistencia con el FSLN, al igual que con el PLC y el Partido Conservador.
Salvador Talavera, presidente de PRN, ha sido la cabeza más visible en este vaivén. Primero se unió a un proyecto nacional del Partido Liberal Democrático de Alvarado, luego estuvo negociando con el MUN, luego, y en secreto, con el FSLN. Posteriormente firmó alianza con el PLC, pero ante el incumplimiento de las promesas se retiró a esperar mejores ofertas de las muchas que en estos tiempos se están haciendo por todos lados.
ALGUNOS EJEMPLOS
– Algunos de los cambios más notorios de los últimos tiempos electorales son el de Steadman Fagoth, un dirigente indígena y diputado pro-liberal, que de ser enemigo de armas del FSLN, ahora es aliado de ese partido.
– José Antonio Alvarado, de sólidos antecedentes liberales y fundador del PLC, abandonó las filas de su partido por diferencias con el presidente Arnoldo Alemán, y se aventuró a unirse al Partido Conservador, en una misión sin resultados.
– Joaquín Cuadra, quien salió de las guerrillas sandinistas para convertirse en General del Ejército, abandonó al FSLN e intenta obtener la personería jurídica del Movimiento de Unidad Nacional. Durante su promoción, intentó acercarse a varios partidos para formar una tercera vía que no funcionó.
– Carlos Guadamuz, otrora brazo derecho de Daniel Ortega y sandinista de la línea más dura del FSLN, dejó la militancia partidaria para sumarse, primero al partido religioso Camino Cristiano, y luego al PLC, donde actualmente milita.
– Otro de los que cambió de ropaje fue el banquero Álvaro Robelo, quien de ser aspirante presidencial de un movimiento político de centro-derecha, se unió ahora al FSLN.
– William Báez Sacasa, quien fue candidato a la Alcaldía de Managua el año pasado por el Partido Conservador, apareció de pronto apoyando al PLC, aun después de que el presidente Arnoldo Alemán formulara fuertes ataques y críticas que en su contra.
– Carlos Tünnermann, ex embajador sandinista retirado del FSLN, acogió una oferta electoral del PC, por la que abandonó su cargo de director de un organismo de observación electoral.
– Directivos y miembros del Partido Conservador, denominados “lilas” por sus tendencias pro-liberales, siguen buscando acercamientos con el PLC, mientras que de este partido han emigrado algunos de sus miembros, como Eddy Gómez, Leonel Téller y otros.