Daniel Ortega, en calidad de Coordinador de la JGRN, enarboló la zanahoria y el garrote. (Derecha) La columna guerrillera usó uniformes militares similares a los de la Contra para no ser detectados. LA PRENSA/ARCHIVO.

Ortega ofreció paz, pero infiltraron columna guerrillera

Dos diarios de la guerrilla, que escribían el Dr. José María Reyes Matta, “Comandante Pablo Mendoza”, y el “Comandante Serapio Romero”, comprometen más al gobierno sandinista Roberto Fonseca [email protected] III Entrega.- El 19 de julio de 1983, mientras el comandante Daniel Ortega, Coordinador de la Junta de Gobierno de Nicaragua, proponía un nuevo Plan de […]

  • Dos diarios de la guerrilla, que
    escribían el Dr. José María Reyes Matta,
    “Comandante Pablo Mendoza”, y el “Comandante Serapio Romero”, comprometen más al gobierno sandinista

Roberto Fonseca [email protected]

III Entrega.- El 19 de julio de 1983, mientras el comandante Daniel Ortega, Coordinador de la Junta de Gobierno de Nicaragua, proponía un nuevo Plan de Paz de seis puntos, una columna guerrillera bautizada como “Fuerzas Armadas del Pueblo” (FAP), compuesta de hondureños, nicaragüenses y hasta cubanos, se internó hacia Honduras con la misión de “crear ahí un nuevo Vietnam”.

De acuerdo con los diarios de la guerrilla, pertenecientes al jefe de la columna, el Dr. José María Reyes Matta, “Comandante Pablo Mendoza”, y del jefe del segundo pelotón, “Comandante Serapio Romero”, el destacamento guerrillero se infiltró desde Nicaragua por un punto del Río Coco, después del 15 de julio de 1983.

“Nuestro movimiento es sumamente comprometedor políticamente. Y no defraudaremos (a) aquéllos que han depositado en nosotros toda su confianza”, escribió el Dr. Reyes Matta, “Comandante Pablo Mendoza”, en su Diario de guerrilla, incautado por los captores hondureños.

“La consigna era celebrar el 19 de julio al otro lado y así fue”, añadió el “Comandante Pablo Mendoza”, quien en su testimonio admite sus dificultades físicas y de salud para emprender la aventura guerrillera, debido a que tenía años de estar asentado en Cuba, llevando, según él, una “vida sedentaria”, por la edad y porque padecía de úlcera.

No obstante, se mantuvo firme hasta el final, pese a que la columna guerrillera sufrió una virtual desbandada a partir del 30 de julio de 1983, cuando se produce la primera deserción por parte del guerrillero “Marvin”, debido a que tenían cuatro días de no ingerir alimentos, luego que se agotaron las provisiones que llevaban.

Fogueo militar con el EPS

“Nuestra primera campaña de fogueo colectivo comenzó el 19 de diciembre de 1982, hubo en ella como en toda campaña, experiencias de variada naturaleza. Aquellas derivadas de un tropa bizaña (bisoña) frente a fuerzas de tarea contrarrevolucionarias que pretendían recuperar el poder político perdido, y otras transmitidas por un ejército popular regular en formación a sólo cuatro (4) años de Revolución”, escribió Reyes Ma-tta, aunque en el texto no identifica el nombre de la unidad militar del EPS al lado de la que combatieron.

“De todas estas experiencias sin lugar a equívocos, la mejor fue aquella del combate armado, con ello, adquiría la guerra su connotación real y cruenta, perdiendo así paulatinamente la dimensión romántica que siempre se tiene sobre la guerra cuando no se ha librado un solo combate armado”, añadió.

Según el texto de Reyes Ma-tta, “Comandante Pablo Mendoza”, ejecutado por los militares hondureños tras ser capturado, la columna que entró a Honduras en julio de 1983, tuvo “seis (6) meses de campaña”.

“Los informes del comandante Zapata y Marcos, narran en detalle lo acontecido en aquel combate del 11 de enero del 83, en donde nuestra pequeña fuerza combatiente se bautizó; diezmando toda una compañía del enemigo que en su desbandada abandonó armamentos, pertrechos y una gran cantidad de vituallas”, afirmó el difunto guerrillero hondureño.

También el de Serapio

Por otra parte, el “Comandante Serapio Romero”, jefe del segundo pelotón que denominaron “Frente Oriental”, describe que él partió al frente de su tropa el 16 de julio de 1983, “de un lugar fronterizo de Nicaragua, llamado Somotine, atravesando el Río Coco; desde las 17:00 horas hasta las 22:00 horas, con dirección a la profundidad del territorio hondureño, llegando el 17 de julio a un lugar que denominaremos punto “A””, escribió.

“Nos estaban esperando los compañeros de la exploración que habíamos mandado días anteriores, al mando de Justo Martínez”, añadió.

El resto de la tropa cruzó el Río Coco, que sirve de frontera natural entre ambos países, entre el 18 y 19 de julio. Incluso, el pelotón que cargaba con el avituallamiento, el de retaguardia, lo hizo días después, el 21 de julio, debido a las dificultades del cruce y de la carga.

Y, “el día 23 de julio se ajustició a un nicaragüense contrarrevolucionario, que siguió nuestras huellas por más de 3 horas en la marcha”, también relató el “Comandante Serapio Romero”, en su diario de guerrilla.

El misterioso “Gregorio”

Hay un detalle llamativo en el diario del Dr. Reyes Matta, jefe de la columna guerrillera hondureña, y es sobre la identidad de “Gregorio”, de quien se desprende que es nicaragüense y, por lo visto, con un cargo o misión muy importante, que él mismo desconocía.

“Ricardo cruzó el río sin mayores riesgos y una vez llegó, al amanecer del siguiente día reemprendimos la marcha; con él llegó Gregorio, que fue para mí una agradable sorpresa, lo invité a compartir nuestro suelo patrio para tratar de arrebatarle a la noche un poco de descanso”, escribió.

“Creo que su presencia es un estímulo, aunque no ignoro que debe traer una misión específica que respeto me sea compartimentada”, añadió.

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El itinerario angustiante del grupo guerrillero.  

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