Estimada Ginecóloga: Soy una joven de 23 años, mi primera menstruación la tuve a los 11 años, siempre fue regular y me venía cada mes sin dolores ni problema, con duración de más o menos tres días.
Cuando tuve 16 años, tuve dolores en el vientre, por el lado izquierdo, me hicieron un ultrasonido y me dijeron que tenía un quiste folicular o funcional de ese ovario.
Al mes siguiente, siempre por ultrasonido, me dijeron que ya no lo tenía. Luego a los 18 años, se fueron distanciando mis períodos menstruales, primero se me retrasaba la regla uno o dos meses, hasta que se me quitó definitivamente, y sólo me viene con Panestrol.
Además, me dijeron que tenía “Amenorrea por obesidad mórbida” porque había aumentado mucho de peso. Posteriormente me hicieron un ultrasonido, y me dijeron que tenía el útero y los ovarios muy pequeños y que me sometiera a tratamiento de hormonas.
Quiero saber si tendré problemas en mi vida reproductiva, si podré o no embarazarme y si mis embarazos serán normales. ¿Qué pasa si no me someto al tratamiento hormonal?
Respuesta: Estimada lectora, tienes 23 años y refieres que tu primera menstruación fue a los 11 años, lo cual es normal, que luego tuviste molestias pélvicas por quiste funcional de ovario y efectivamente, poco tiempo después desapareció porque los quistes de este tipo son parte a veces del proceso de ovulación y se reabsorben y desaparecen solitos o con tratamiento médico.
Luego reportas que después de aumentar de peso, empiezas a tener retrasos menstruales hasta llegar a la amenorrea secundaria, que son las faltas de regla.
Las causas de la amenorrea secundaria son muchas, pueden darse por enfermedades generales, por tumores, secretores de prolactina, a veces benignos y a veces por tumores cerebrales malignos, puede darse por ingesta de algunos medicamentos, puede también ser causada por tensiones y estrés y por supuesto que se puede dar por lesiones locales al útero o a los ovarios. Todo eso se descarta, cuando se está investigando la causa para curar la amenorrea.
Pero en tu carta expones que la amenorrea fue gradualmente presentándose y haciéndose más profunda, conforme fuiste subiendo de peso, de tal forma que te dijeron que tenías una “amenorrea por obesidad” y es real que la obesidad es una causa frecuente de amenorrea, por lo que debes someterte a una dieta de reducción lo más pronto posible, iniciar un programa de ejercicios o caminar media hora diario, para resolver tu obesidad que como sabemos afecta tu salud general, no sólo tu fertilidad, y por esa vía, y con tratamiento de regulación de tus hormonas, tu regla será de nuevo regular.
Con respecto al aspecto y tamaño del útero y tus ovarios, normalmente, si ellos no están siendo estimulados, y debido a que no has tenido ovulación ni embarazo, probablemente su tamaño sea normal, pues tú eres una persona nulípara, lo que normalmente implica que tus órganos genitales estén ligeramente disminuidos, pero al iniciar el proceso de ovulación y menstruaciones posteriores, ellos recuperarán su tamaño.
Tus embarazos una vez que se den, se espera que sean normales, sin embargo, debes tener tus controles prenatales adecuados y prevenir cualquier peligro.