Jorge Loáisiga [email protected]
El Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) admitió que ha tenido que aprovisionar (respaldar fondos de dudosa recuperación) hasta por más de 39 millones de córdobas tal como se lo ordenó la Superintendencia de Bancos (SIB) en febrero pasado.
“Iniser ha dado estricto cumplimiento a la resolución de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras expresada en su nota del 27 de febrero de 2001. Es decir, ya todas la provisiones mencionadas por los medios de comunicación están contabilizadas en nuestros estados financieros”, dice un comunicado de Iniser publicado ayer.
Sin embargo, Orlando Chávez, presidente de la institución, continúa sin responder a una solicitud de entrevista que le hizo LA PRENSA desde el pasado martes.
El superintendente Noel Sacasa Cruz envió una carta al presidente de Iniser, Orlando Chávez, el pasado 27 de febrero de 2001 en la que le ordena que en 24 horas tiene que aprovisionar y presentar los estados financieros de diciembre de 2000.
Los montos que se contabilizarían eran préstamos y descuentos hasta por un monto de 6 millones de córdobas; bienes inmuebles, 693 mil; otras inversiones (Bavinic) 2.6 millones; primas por cobrar 4.7 millones; bonos de prenda de Semar 18.8 millones; Valores Sogeval 5.7 millones; y deudores varios, 668 mil córdobas, que totalizan 39 millones de córdobas.
CGR NO APRUEBA AUDITORIA
En su comunicado, Iniser dice que el informe de auditoría de la firma Grant Thorton de marzo de 2001 fue aprobado por la Contraloría en su sesión número 159 del tres de julio de 2001, sin embargo, el contralor Luis Ángel Montenegro explicó a LA PRENSA que esa institución no aprueba los resultados de las auditorías practicadas en las instituciones del Estado, sino que recibe esos resultados y aprueba que las mismas se realicen.
SIN RESPALDO
El informe de la firma Grant Thorton señala que al 31 de diciembre de 2000 Iniser no tenía registrado provisiones para cubrir posibles pérdidas en la recuperación de préstamos y descuentos, primas por cobrar, inversiones y otras hasta por 23 millones, 171 mil 663 córdobas.
El comunicado de Iniser no hace referencia a los bonos de prenda de Semar donde invirtió más de cinco millones de dólares en supuesto café oro que resultó ser cascarilla de arroz, que la SIB le había ordenado aprovisionar al 16 de febrero pasado casi 70 millones de córdobas.