Thomas Salomón Ríos E.Matagalpa
El 19 de agosto se dio la apertura de campaña en el poblado de Matiguás, ubicado a 200 kilómetros de la capital, donde miles de vehículos de todas formas y tamaños invadieron la ciudad de tal forma que el tránsito se paralizó totalmente en todas las vías de acceso a la población. Muchos vehículos quedaron estacionados a más de tres kilómetros, aparcados en líneas continuas de 4 hasta cinco vehículos, donde mares de gente caminaban por todos lados buscando cómo avanzar hasta donde se encontraba la plaza donde se realizaba el acto presidido por el ingeniero Enrique Bolaños y el doctor José Rizo Castellón, candidatos del PLC a la Presidencia y Vicepresidencia de la República.
Mucha gente se dilató más de una hora para poder llegar lo más rápido posible hasta donde se realizaba la apertura de campaña.
El tránsito estuvo paralizado más de ocho horas y muchas personas decidieron quedarse o viajar a altas horas de la noche, lo que los convirtió en presa fácil de los apedreadores que se ubicaron en varios puntos de ciudades cercanas, causándoles daños y atropellos a la propiedad privada y varias personas resultaron lesionadas.
Creo que es necesario que la Policía Nacional tome cartas en el asunto, ya que su calidad profesional le permite prepararse para que en el futuro esto no vuelva a suceder; prácticamente, todos los que ahí nos encontrábamos: desde los candidatos, invitados especiales y millares de gentes que llegamos de toda la República, estábamos atrapados y sin salida.
Milagrosamente no hubo muchos incidentes a pesar del desorden de los vehículos, pero es necesario que nuestras autoridades tomen nota de esta peligrosa situación para que en el futuro esto no vuelva a ocurrir. Además, los organizadores tal vez no se percataron de este diluvio de gente y de vehículos y también ellos son los llamados a coordinar con la Policía de Tránsito, porque los reguladores resultaron insuficientes.