Los forenses afirman que el hecho de que el cráneo de la osamenta tenga la mandíbula abierta es algo normal, y no necesariamente significa que la persona sufrió al momento de su muerte.

Osamenta es antigua

Expertos coinciden que hallazgo en Zona Franca podría ser de un indígena precolombino Karla Marenco L. y Juan Ignacio [email protected] La osamenta encontrada hace 14 días en la Zona Franca, podría ser de un indígena precolombino. Los expertos forenses consideran que los huesos tienen una data de muerte mayor de 50 años, pero por los […]

  • Expertos coinciden que hallazgo en Zona Franca podría ser de un indígena precolombino

Karla Marenco L. y Juan Ignacio [email protected]

La osamenta encontrada hace 14 días en la Zona Franca, podría ser de un indígena precolombino. Los expertos forenses consideran que los huesos tienen una data de muerte mayor de 50 años, pero por los hallazgos geológicos también cabe la posibilidad de que los restos hayan sido sepultados hace más de 700 años.

Los informes preliminares a que tuvo acceso LA PRENSA, señalan que por las particularidades geológicas de las áreas excavadas, las características de la estructura ósea, la forma en que fue enterrada la persona, la presencia de cerámica antigua y otros elementos que están por determinarse a través de la técnica del Carbono 14, para los expertos constituyen evidencias de que se podría estar ante la presencia de los restos de una persona que fue enterrada en la época precolombina.

De comprobarse esta hipótesis con la técnica del Carbono 14, constituiría el hallazgo arqueológico más importante de los últimos tiempos en el área centroamericana y alejaría la posibilidad de que se trate de una fosa común como se ha especulado, o de una muerte por mano criminal.

Rigoberto Navarro Genie, el arqueólogo que el Instituto Nicaragüense de Cultura, designó para participar de las investigaciones, escuetamente dijo a LA PRENSA vía telefónica desde la Isla Zapatera: “Mi opinión preliminar es que se trata de un entierro precolombino, pero necesito revisar los informes de la Policía, el Instituto de Medicina Legal y de geología, además de las pruebas de Carbono 14”, apuntó.

El hallazgo de esta osamenta fue el origen de una denuncia interpuesta ante la Sociedad Interamericana Para los Derechos Humanos (SIP-DH), por el señor Silvio Antonio Guillou, quien sostiene que los restos encontrados son de ex guardias asesinados en la cárcel que funcionó en la Zona Franca.

OSAMENTA ESTÁ INCRUSTADA EN SUELOS ANTIGUOS

Alberto Luis Pilato, Licenciado en Ciencias Biológicas con maestría en sedimentología y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), realizó un análisis sobre los suelos donde yace la osamenta. Él asegura que el hallazgo es muy antiguo por la presencia de la roca denominada toba.

La toba es un tipo de roca ligera, de consistencia porosa, formada por la acumulación de cenizas u otros elementos volcánicos pequeños. Para que se forme, se requieren de 500 a 1,000 años, y la osamenta se encontró incrustada en una de las capas de toba.

Pilato explicó que sobre la osamenta hay dos capas de toba. La primera mide 60 centímetros, técnicamente es una toba basáltica del tipo vulcanoclástica, arenosa, calcárea, de color gris claro, de grano fino, con fragmentos pisolíticos de 2 milímetros de diámetro, el mayor. Hay presencia de ceniza muy fina y está comprendida por minerales ferromagnéticos y material intemperizado, bastante permeable.

Añadió que de los 60 a los 140 centímetros, se encuentra otra capa de toba basáltica areno-limosa, calcárea, con fósiles de conchas del fondo del lago y fragmentos de vidrio volcánico muy fino, de color negro. También hay muestras de color café oscuro y anaranjados del hierro del volcán.

El catedrático dijo que sobre las dos capas de toba, hay una primer capa de 120 centímetros de suelo aluvial, de color oscuro bastante areno-humoso, clasificado como “andosoles”. Tanto esta capa de suelo como las capas de toba fueron perturbadas hasta el momento de las excavaciones, lo que indica que estaban intactas desde centenares de años atrás.

Pilato afirmó que la edad de los suelos que cubren la osamenta descubierta, es de entre 500 a 700 años y la edad de la toba es más antigua.

Indicó que hay un fondo lacustre, pues el Lago Xolotlán hace 5 mil años tenía otra posición, era más ancho que ahora y el espejo de agua cubría otras áreas de tierra, pero luego con el proceso de regresión de las aguas y la actividad volcánica se levantó el fondo lacustre y esto hizo retroceder las aguas hasta donde se encuentran ahora.

ANÁLISIS DE HUESOS NO REVELAN CAUSA DE MUERTE

LA PRENSA tuvo acceso al informe antropológico forense preliminar realizado por el Instituto de Medicina Legal que será presentado hoy en una conferencia de prensa.

Se concluye en éste que la osamenta es del sexo masculino, de unos 35 a 45 años, con una talla aproximada de 1.67 centímetros. En sus partes más contundentes, el informe revela que por “el estado de pulverización de las estructuras óseas, orienta desde el punto de vista médico-legal (que) la osamenta tiene una data de muerte mayor de 50 años”.

Asimismo, “desde el punto de vista médico-legal la causa y la manera de la muerte no se puede determinar”. Sin embargo, añade que por “la posición del esqueleto, el nivel geológico donde se encuentra y la presencia de cerámica con características antiguas, sugieren que dicha osamenta puede corresponder a la de un indígena precolombino que fue sepultado en dicho sitio”.

El director del Instituto de Medicina Legal, doctor Hugo Argüello Martínez, sostuvo que con la explicación del geólogo y con todos los hallazgos en conjunto, “lo que hemos planteado es que este cadáver fue enterrado ceremonialmente, no fue lanzado, ni iba huyendo, ni nada. La osamenta está recta, si alguien hubiera tirado (a la persona) los huesos estarían en otra posición”.

Al consultarle al doctor Argüello si dentro del estudio de los huesos encontraron fracturas, orificios anormales o algo que indique que hubo mano criminal, respondió: “No, no hemos encontrado nada”.

Sin embargo, aclara que por el estado de la osamenta, cuyos huesos se desintegran por las condiciones ambientales y por el contacto con los mismos, “sólo analizamos la osamenta de frente, no del lado de la espalda porque no se puede extraer, salvo que se le haga todo un proceso previo y eso sólo pueden hacerlo los antropólogos del Instituto de Cultura con técnicas especiales”, dijo.

PRUEBA CON CARBONO 14

El Instituto de Medicina Legal envió una muestra de huesos pulverizados al Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos (CIRA) donde se utilizará la técnica del Carbono 14 para determinar la edad aproximada de la osamenta.

Salvador Montenegro Guillén, director del CIRA, comentó que igualmente recibieron una solicitud para realizar pruebas de Carbono 14 a los suelos que cubrían la osamenta para determinar la edad que tienen.

“También se le puede establecer el rango de edad a cualquier vasija precolombina encontrada. Desconozco que se haya tomado muestra de esos materiales, pero hemos recibido la solicitud para analizarlos y establecer fechas en esos residuos”, apuntó.

Dijo que el período para realizar la prueba del Carbono 14 es de entre 10 a 15 días. Explicó que esta prueba se realiza aplicando una técnica química radiológica, que permite determinar rangos de edad, cuando son superiores a los 500 años.

Además, utilizarán la técnica del Plomo 210, “otro análisis que sirve para establecer edad y la de Cesio 137, que son pruebas radiológicas basadas en la emisión de sustancias radiactivas que se han incorporado al suelo con el paso del tiempo.

FRANCO MONTEALEGRE EVADE TEMA

El primer comisionado Franco Montealegre, Jefe de la Policía Nacional se mostró evasivo la semana pasada cuando se le consultó sobre el tema de las osamentas y su estadía en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN) durante el régimen sandinista.

En 1982 Montealegre fue asistente del ex ministro del Interior Tomás Borge Martínez. En 1983 pasó a ser Segundo Jefe de la Policía de Tránsito en Managua. Posteriormente, fue trasladado como Segundo Jefe del Sistema Penitenciario Nacional. Luego fue ascendido a Jefe del SPN. Después pasó a ser Jefe de Personal y Cuadros del Ministerio del Interior (MINT). A principios de los 90, fue nombrado Inspector General de la Policía Nacional.

“Yo nada tengo que decir”, expresó escuetamente cuando se le consultó sobre la osamenta de la Zona Franca y la posibilidad de que fuera de una de las personas que murió en una revuelta de reos en 1981, donde murieron 15 reclusos y resultaron 29 heridos.

Respecto al año en que se dio la matanza que denunció ante los medios de comunicación Silvio Guillou, Montealegre explicó que en el momento en que se dio “fue una época distinta, así que no tengo nada que decir, y hay que dejar que se completen las situaciones en relación con el caso de Zona Franca”.

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