Juan Rodríguez [email protected]
Cuatro encapuchados irrumpieron violentamente la noche del sábado, en la vivienda de Isidro Hernández, fotógrafo de LA PRENSA, cuando éste salió diez minutos de la casa de sus suegros a dejar una razón. En la casa sólo quedaron su esposa y su hijo de ocho meses.
Erica del Carmen Ochoa Vega, de 22 años, fue golpeada salvajemente en la nuca por los delincuentes, por haberse opuesto a que se llevaran el bolso con las cámaras fotográficas de su esposo.
“A ellos no les dio tiempo de robarse todo, porque ahí nomás regresé”, recordó nuestro compañero de trabajo.
Hernández dijo que su casa está localizada en el kilómetro nueve y medio de la carretera vieja a León, del cruce a Nejapa cuatro cuadras al lago, en la Colonia Elfara.
“Creo que me estaban espiando desde unos matorrales, porque todo fue que diera la vuelta y aparecieron los cuatro delincuentes armados con cuchillos. Dos se quedaron afuera, uno entró intimidando a mi esposa, mientras otro sujeto entró a registrar la vivienda”, expresó Hernández.
“Los malhechores golpearon a Erica del Carmen Ochoa Vega (22) en la nuca, desmayándola, cuando ésta se opuso al atraco”, denunció Isidro.
Según Hernández, él salió hacia la casa de su suegra, ubicada a unos 100 metros, a dejar una razón.
“Regresé a mi casa y noté algo extraño, mi bolso no estaba en el comedor ni en el cuarto, sin embargo, el niño estaba en su cuna, busqué a Erica por todos lados, pero no estaba en el interior de la casa.
“Pensé que había pasado lo peor, corrí al patio y tropecé con ella que estaba desplomada porque es zona oscura. Ella (Erica) fue sorprendida cuando metía varias mudadas que estaban guindadas en el patio de la casa”, explicó Hernández.
La denuncia fue recibida hasta ayer domingo en la Policía. “Espero que se investigue este hecho, ya que mi esposa estuvo en peligro de muerte. Creo que el móvil era el robo, pero no les dio tiempo de saquear toda la vivienda”, finalizó nuestro compañero.