Franklin Gavarrete
Felicitaciones a los que tuvieron la feliz idea y la voluntad de instalar tan esplendorosa Bandera de Nicaragua, en el Parque Nacional Tiscapa, lo que ha devuelto la dignidad de ese hermoso lugar de Managua.
Desde hacía mucho tiempo, faltaba algo que simbolizara que la Patria está sobre cualquier individuo, partido o ideología, porque la estatua silueta de Sandino llenaba el espacio de la parte más alta de Managua, usurpando un lugar destinado a causas más nobles, en lugar de significar el partido y la dictadura del FSLN.
Si bien podría decirse que el símbolo de Sandino, ya muerto, había vencido a los Somoza; al cambiar el FSLN una dictadura de derecha por una de izquierda, ese símbolo se convirtió en una nueva versión del “quítate tú para ponerme yo”.
Al colocar la bandera, más alta, más grande, más visible, más hermosa, los altos ideales de libertad, democracia y prosperidad para todos, que tenemos los nicaragüenses, vuelven a ocupar el lugar que les corresponde.
Así como la bandera en sí debe ser de un material especial para resistir los constantes latigazos del viento, así debe ser nuestra resolución de mantenerla siempre en alto, prioritaria sobre cualquier persona, partido o doctrina. El material de la bandera puede ser delgado, pero con su extensión nos cubre a todos con amor de Madre Patria, todos debemos procurar que nunca más se manche porque algunos quieran imponer su voluntad e interés económico sobre los otros, o porque alguien trate de arrogarse la representación del pueblo sin su consentimiento; o porque se violen los resultados de una votación; o porque se patrocine mancharla con sangre de hermanos.
Debemos honrar nuestra bandera, construyendo un país fraterno, ayudándonos unos a otros y protegiendo a los más débiles y necesitados, sin caer en demagogias, populismos, falsas doctrinas, imprácticas utopías o paraísos fantasiosos de tierras prometidas.
La silueta de Sandino, hecha con hierro sobre hierro negro, representa la administración de los problemas de Nicaragua por la fuerza, la violencia y el abuso de los ciudadanos y de los recursos de la nación, que desgraciadamente ha ocurrido en el pasado. Ahora, la delgada tela azul y blanco representa la solución de nuestros problemas basados en ideales físicamente no tangibles, pero no menos fuertes que el acero, como la libertad, el respeto a los derechos ciudadanos y la fraternidad entre todos los nicaragüenses.
* El autor es ingeniero.