José Adán Silva [email protected]
El candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel Ortega Saavedra, reiteró ayer que las tensiones ocurridas en los últimos días entre las Fuerzas Armadas de Honduras y el Ejército de Nicaragua son producto de un montaje político de los gobiernos de las dos naciones, con el objetivo de interrumpir el proceso electoral nicaragüense.
Ortega denunció que ha recibido información “fidedigna” que le ha asegurado que existe una complicidad entre los presidentes Arnoldo Alemán y Carlos Flores Facussé, de Nicaragua y Honduras, respectivamente, para crear una situación de guerra que pueda impedir las elecciones nacionales nicaragüenses, previstas a realizarse el 4 de noviembre.
“Hemos hecho referencia a ese discurso de guerra que mantiene el gobierno y nos preocupa la situación que se viene armando, montando, porque es un montaje, entre los gobiernos de Honduras y Nicaragua”, dijo Ortega.
Expresó que el gobierno nicaragüense estaría interesado en tratar de suspender las elecciones en este país, con “la peregrina idea” de que suspendiendo las elecciones el PLC pueda mejorar su posición electoral con el paso del tiempo.
LAS SOSPECHAS DEL PLC
En reacción a las declaraciones de Ortega, la jefatura de campaña del candidato liberal Enrique Bolaños puso en tela de duda el verdadero interés tras el llamado del candidato sandinista, a quien califica como “un candidato de reconocida vocación confrontativa”.
“Sobre el particular, esta dirección de Comunicación y Prensa advierte a la opinión pública nicaragüense la sospechosa actitud de pretender vincular la campaña electoral con temas afines a la seguridad nacional a través de las relaciones de Nicaragua con sus países vecinos”, expresa el comunicado liberal.
Los liberales consideran que se está ante la creación “artificial” de conflictos.
“Ni éstas, ni otras declaraciones de personajes del Frente Sandinista podrán impedir que las elecciones se realicen en la fecha programada”, asegura la Casa de Campaña del PLC.