María Sung afirma estar ansiosa de ver a su marido. LA PRENSA/AP.

La espinosa relación del obispo Milingo y el Vaticano

EFE CIUDAD DEL VATICANO.- La reconciliación anunciada esta semana por la Santa Sede con el ex obispo emérito de Lusaka, Emmanuel Milingo, sobre el que pesaba una amenaza de excomunión, puede ser el último acto de dos décadas de tensión e incomprensión mutua. Nacido en Zambia el 13 de junio de 1930, Milingo se ordenó […]

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CIUDAD DEL VATICANO.- La reconciliación anunciada esta semana por la Santa Sede con el ex obispo emérito de Lusaka, Emmanuel Milingo, sobre el que pesaba una amenaza de excomunión, puede ser el último acto de dos décadas de tensión e incomprensión mutua.

Nacido en Zambia el 13 de junio de 1930, Milingo se ordenó sacerdote a los 28 años, y en una brillante carrera eclesiástica llegó a Arzobispo de Lusaka con tan sólo 39 años.

A finales de la década de los 70 comenzaron los rumores sobre sus supuestas prácticas de brujería y otras poco ortodoxas, debido a una visión demasiado “africana” de los ritos religiosos, por lo que fue convocado por vez primera a la Santa Sede, aunque él siempre rechazó las críticas.

En 1983, el papa Juan Pablo II decidió trasladarlo a Roma, con la intención de mantenerlo más controlado y lo incluyó en el Consejo Pontificio de los Inmigrantes.

No obstante, Milingo continuó en Italia con sus curaciones y ritos exorcistas, con continuas apariciones públicas y en televisión, que le dieron una gran popularidad.

Ante las suspicacias que estas prácticas despertaban en la Curia, algunos prelados, como Camillo Ruini y Carlo María Martini, llegaron a prohibirle realizarlas en sus propias diócesis. Milingo creó diversas congregaciones con sus numerosos seguidores, y en 1995 llegó a participar en un programa televisivo en el que cantaba un “rap” inspirado en ritmos zulúes, y su primer disco fue todo un éxito de ventas.

Mientras la perplejidad del Vaticano no dejaba de aumentar, el carismático prelado llegó a participar con sus composiciones en el festival musical de San Remo en 1997.

ACERCAMIENTO A LOS “MOONIES”

El acercamiento de Milingo a la secta Moon comenzó en 1999, con su asistencia a una boda colectiva celebrada en Seúl por el reverendo Sun Myung Moon, y tras haber criticado con firmeza el manual sobre prácticas exorcistas publicado ese año por la Santa Sede.

Por este motivo fue expulsado de su puesto en el Consejo Pontificio de los Inmigrantes, a pesar de sus protestas.

El matrimonio de Milingo y la médico acupuntora coreana María Sung, que tuvo lugar en una ceremonia colectiva organizada por la secta Moon el pasado 27 de mayo en Nueva York, supuso una ruptura que parecía definitiva entre el prelado y la Iglesia Católica.

La Congregación para la Doctrina de la Fe —ex Santo Oficio— que dirige el cardenal Josef Ratzinger, difundía el pasado 17 de julio un comunicado en el que se amenazaba con la excomunión a Milingo.

Ante el ultimátum, que vencía el próximo 20 de agosto, Milingo se presentó por sorpresa el pasado día 6 en la residencia estival del papa Wojtyla en Castel Gandolfo (en las afueras de Roma) para iniciar un proceso de acercamiento que tuvo como primera consecuencia el aplazamiento temporal de la amenaza de excomunión.

ESPOSA: «LO AMO DE TODO CORAZON»

El Vaticano intentó de nuevo entregar una carta a María Sung, la esposa abandonada del obispo zambiano Emmanuel Milingo, informaron ayer fuentes vaticanas.

– El Vaticano, que considera inoportuno publicar el contenido de la carta, ya que se trata de una misiva privada dirigida a Sung, intentó en varias ocasiones entregársela, y hasta envió una delegación, sin obtener éxito. Sin embargo, el texto de la carta de conciliación de Milingo con la Santa Sede sí ha sido ya divulgado.

– La esposa abandonada, que se niega a aceptar la carta dirigida a ella, acusa al Vaticano de tener al obispo “prisionero” y hasta de haberlo “drogado”.

– Según el cardenal Giovanni Cheli, uno de los testigos del arrepentimiento del Arzobispo zambiano, que fue entrevistado por un diario italiano, Milingo le pidió comprensión a su esposa.

– “Te ruego, entiéndeme: al casarme contigo hice algo que no debía hacer.

– Como sacerdote y obispo, estoy ligado a Dios y la Iglesia a través del celibato desde mucho antes del rito del 27 de mayo pasado. Un lazo que no se puede eliminar”, adelantó Cheli.

– “Quiero ver a mi marido, hablarle personalmente”, repite por su parte la coreana.

– Sung declaró en una conferencia de prensa que “ama de todo corazón” al obispo africano, a quien conoció el día antes del matrimonio.

– “Estoy dispuesta a dar mi vida para protegerlo, como creo que él lo haría por mí. Quiero encontrar a mi marido cara a cara, sin que nadie nos controle”, clamó la señora.  

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