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Ciudadanos ¡a los impuestos!
Por qué será que cuando se llama a la ciudadanía a pagar los impuestos que por ley le corresponde, siempre se dice que es para construir más escuelas, más hospitales, y nunca se le dice que también es para pagar los viajes alrededor del mundo que hace el presidente Alemán y su tropa, los tres millones de córdobas confidenciales que se los gasta en helipuertos en su casa y en lo que a él se le venga en gana, en las camionetonas de los ministros y en tantas otras cosas que al final terminan siendo el gasto grueso de nuestros impuestos, esos mismos que la DGI está llamando a pagar cumplidamente. Por la patria, pues.
¿Y no es que se puede?
Alguien del equipo rojo debería haber notado que hay una enorme contradicción entre el slogan de campaña del PLC (Sí se puede) y el discurso del candidato liberal. Pongan atención a las respuestas de don Enrique Bolaños, cuando se le pregunta sobre el pacto y la corrupción en el actual gobierno. Las respuestas son invariablemente: “No me correspondía…” “No me tocaba…” “No se podía…” ¿Pero se van a cambiar estas cosas? “No me corresponde, no me toca, no se puede” ¿Ideay? ¿Y no es que con Bolaños “sí se puede”?
¿Ser o no ser?
Yo puedo entender, por ejemplo, que el Comité Nacional de Integridad que presidía don Enrique no podía sustituir a la Contraloría, pero sí perfectamente pudo haber dicho “esta boca es mía” ante tanto desmán que cometieron los funcionarios de su gobierno. “Mi función sólo era sustituir al presidente en su ausencia”, se excusa. “No me correspondía sustituir a los tribunales”, dice. Tampoco a los medios de comunicación les correspondía, pero sus voces fueron decisivas para que algunos corruptos no salieran tan limpios. Estoy seguro que hay muchos que hicieron mucho más que lo que hizo don Enrique con su silencio en este tema. Decir que él no se robó nada, no es suficiente.
Los decapitados
Hay un fenómeno al que no se le ha dado la atención que se merece: los decapitados del Triángulo Minero. ¡Ahí la muerte violenta es de cabeza cortada y sólo así! La banda de los Marenco, los Tyson y demás delincuentes ejecutan a sus víctimas cortándoles la cabeza, igual pasa en las vendettas entre familias y ahora, hace unos días, un hombre enfurecido mata a una señora en Mulukukú cortándole el cuello a machete… ¿¡Qué sucedió en los cerebros de esta gente que no ve saciada su furia o su venganza si no es separando la cabeza del tronco a filo de machete!?
Saña
Es que al vivir entre tanta muerte durante tantos años, se pierde la sensibilidad. A quién le va a llamar la atención otro muerto más a balazos en el Triangulo Minero, si llevan 20 años muriéndose así todos los días. La saña tiene público. Y así los decapitados se van volviendo frecuentes hasta que dejemos de asustarnos por un decapitado más o un decapitado menos, y es cuando los asesinos inventarán otra forma para llamar la atención “matando mejor sus muertos”.
Apuesta
Alguien cercano al presidente Alemán apostó conmigo a que la Contraloría no hará público el Informe Banic una vez llegue a sus manos, acogiéndose al bendito sigilo bancario. A mí me pareció raro el asunto, pero en este país pasa cada cosa… Ojalá la Contraloría no me haga perder la apuesta.