- Serie contra Cuba será un severo calibrador para la Preselección
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Después de la gira por Guatemala, que aunque no fue exactamente un paseo tampoco significó un fogueo serio para la Preselección Nacional, el conjunto enfrentará un verdadero examen ante Cuba en los próximos días.
Quizá lo que podría debatirse respecto a la serie con los cubanos es el tiempo en que se realiza. Más de un experto considera que el equipo será exigido severamente en un momento que dista mucho del Mundial.
En los años ochenta, el fogueo se iniciaba precisamente con Cuba y después de las palizas que nos propinaban, el equipo difícilmente conseguía reponerse anímicamente. Eso tenía después sus repercusiones.
Esta vez, hay cierta condición física adquirida, y, sobre todo, las tropas nicas han dejado de jugar con complejos ante los poderosos escuadrones cubanos, a quienes en más de una ocasión se les ha puesto en aprietos.
Ahora se habla de siete partidos, y uno supone que eso significará una gran presión para un club de 26 peloteros, más si se considera la gran capacidad ofensiva de los antillanos. Cuba, en cambio, tendrá 42 jugadores.
En todo caso, jugar contra Cuba será un verdadero calibrador para la “Pre”. Lo que quizá podría significar un problema será mantener el nivel que se adquiera en la serie. Porque el fogueo tiene que seguir pero ante otros rivales.
“Pienso que los primeros juegos van a ser duros. La serie en Guatemala no fue seria. Pero jugar con Cuba significa una gran exigencia. Al inicio creo que vamos a estar desconcertados”, afirma Próspero González.
Así como Próspero piensan muchos de los preseleccionados. Sin embargo, todos saben que su permanencia en el equipo dependerá en gran medida de lo que muestren ante un rival calificado como Cuba.
¿ES EL MOMENTO?
– El examen será para todas las áreas del equipo. Los lanzadores tendrá la presión de una de las mejores artillerías del mundo y los bateadores, estarán ante un staff fuerte y experimentado. La presencia de EE.UU. cambia algunos conceptos que antes eran decisivos.
– Todos deseamos que el resultado sea favorable para el conjunto. Ahí se tendrá la oportunidad de disolver algunos dilemas. Por ejemplo, ¿Jimmy González o Norman Cardoze en segunda? ¿Cómo estructurar el outfield? Así que la utilidad no está en discusión. El momento, posiblemente sí.