- Fuerza Naval reconoce insuficiencia en capturas
- Trabajo organizado con empresarios permite reducir incidentes
María Antonia López [email protected]
La pesquería ilegal en aguas profundas no implica la salida de la producción fuera de las aguas continentales. Una parte de la misma, es comercializada dentro de los mercados departamentales y capitalinos sin que haya un control exhaustivo a esta situación.
Apenas este lunes, el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio firmó un convenio de colaboración con el Ejército de Nicaragua, para fortalecer los sistemas de control y vigilancia que ejecuta la Fuerza Naval en los mares .
El ministro de Fomento, Edgard Guerra, indicó que dicho convenio tiene por interés, los esfuerzos conjuntos de las dos instituciones debido a la presencia constante de pescadores ilegales.
El jefe de operaciones de la Fuerza Naval, capitán de Corbeta Manuel Mora, relató que la acción de piratería marina es fundamentada en asaltos a la flota pesquera para robarles la producción pescada.
Aunque según el capitán Mora, desde 1998 a la fecha la actividad ha disminuido considerablemente, no se descarta en su totalidad la presencia de delincuentes.
Diferenció que en las aguas del Pacífico y el Caribe nicaragüense se dan dos tipos de práctica, unos piratas que se disfrazan de pescadores artesanales y la pesca con embarcaciones que llegan del exterior sin permiso oficial.
Según Mora la actividad de piratería no es permanente desde que el accionar de la Fuerza Naval ha aumentado en los últimos años.
“Vemos los focos de concentración de barcos, que son lugares donde pueden darse algunas actividades ilícitas, vamos monitoreando cómo está la pesca, porque igual ellos (los piratas), lo utilizan para asaltar”, dijo Mora.
Se dice que estos piratas actúan con tecnología moderna, al respecto el capitán dice que utilizan pangas o lanchas rápidas con motores de alta potencia y al llegar a un sitio asaltan los barcos, cuando las unidades nicaragüenses pretenden alcanzar el lugar ya es muy tarde.
La codicia de los piratas es el camarón, sobre todo “el rojo” y por eso emboscan en alta mar las embarcaciones.
Un tripulante de una embarcación, quien prefirió identificarse solamente como “Justificación”, por el peligro que representa denunciar el asunto y con 30 años de alzar redes, manifestó “no es chiche que después de trabajar hasta 20 días capturando camarón, otros se lo lleven así por así”.
Los corsarios surcan el mar armados y organizados. Después de rodear la nave camaronera tardan unas dos horas en coronar su operativo. Así en ese corto tiempo, se llevan el camarón rojo que los pescadores capturaron en más de tres semanas de faena.
Los piratas actúan con extrema rapidez, sobre todo porque tienen en sus manos un producto de fácil descomposición.
MODUS OPERANDI
Los piratas calculan el momento propicio, tomando en cuenta los días que llevan los barcos camaroneros surcando el mar. Entre más días de pesca, más productivo será el robo durante la noche.
A bordo de lanchas rápidas, fuertemente armados y con sofisticados equipos de comunicación intimidan a la tripulación prácticamente desamparada. “Hacerles frente es atentar contra la vida”, dice un marino.
Tras rodear el barco camaronero, parte de los asaltantes suben a bordo con sus rostros cubiertos. Fuertemente armados apuntan a la tripulación, recogen el camarón en sacos y lo llevan a sus lanchas sin olvidar que hay que destruir el equipo de comunicación de la nave afectada.
El capitán Mora destacó: “cuando llegan a un lugar, asaltan el barco y cortan los cables de comunicación para evitar que la información se traslade a las unidades nuestras o embarcaciones vecinas”.
Sobre el tipo de armamento que utilizan los piratas, el oficial de la Fuerza Naval nicaragüense externó “hemos encontrado armados y tenido que accionar para contrarrestar la actividad, en una ocasión los sorprendimos, cuando ellos quisieron llegar, nosotros ya estábamos ocupando la nave y se retiraron, utilizan armas cortas como el AK que no se ha podido controlar”.
Explicó que el control de las armas lo deben llevar las capitanías de puertos, porque tienen que realizar un sondeo para evitar que las porten a menos que estén estrictamente autorizadas.
PERDIDAS MILLONARIAS
– Las pérdidas por pesca ilegal se aproximan a los 100 millones de dólares anualmente.
– La Fuerza Naval ha logrado capturar 34 embarcaciones por pesca ilegal en un año.
– Para obtener entre mil a mil 500 libras del crustáceo los marinos deben repetir la misma operación más de una centena de veces. Para extraer los crustáceos desde las profundidades se necesita una flota de barcos industriales con sistemas de arrastre, tangones que tiran las redes y winches de alta capacidad
– Las pérdidas ocasionadas a la industria camaronera formalmente establecida en Nicaragua podría ascender al 30 %.
– El camarón rojo y el tití se ubican entre 100 y 120 metros de profundidad, de manera que la operación de captura está imposibilitada para la pesca artesanal, sólo es posible hacerlo con barcos y equipo especial.
– El camarón marino ocupa el tercer lugar dentro de las exportaciones.